jul 4 2010

Diario de un escritor acalorado (1)

No sé qué pensr. No sé si es el efecto de los tintos de verno, si es un rección propi del clentmiento globl o, simlemente, que lo mío de l cbez se h disprdo.

Intento un último empujón en mi novel unque sin mteri prim es imposible culquier tipo de progreso.

Ls ides est´n donde siempre. Mis estilogr´ficas crgds con su tint (textur y color). Todo en su sitio slvo lo imprescindible. Un vocl h desprecido. No hy form de encontrrl. No dejó not de despedid ni ndie sbe nd de ell. ¿Estr muert? ¿Ser´el principio de un revolución? No me extrñarí nd.

Empezmos muy ml, pero que muy ml. Les mantendré informdos.