La labor del escritor
Un papel en el portal. Alguien lo ha dejado pegado a un cristal de la puerta de entrada. Garabateada una frase. La letra pequeña, casi histérica. La vida no da oportunidades porque lo hecho hecho está. Al salir, me he sentado a fumar un cigarro con tranquilidad. Me gustan los bancos de madera, esos que hay en la calle. La gente caminaba de un lado a otro, todo se movía sin apenas sentido. Una muchacha, antes de salir del edificio, ha leído el papel. Poco después, anotaba algo en él. No he podido resistir la tentación. El que no da opción eres tú, capullo. Estaba borracha. He ido imaginando lo que había pasado. A ella coqueteando con no sé quién. A él llegando para descubrir. Una discusión. Al día siguiente llamadas sin contestar. Desesperación, rabia, arrepentimiento. Podría haber imaginado la vida entera.
Mientras, el mundo se movía sin apenas sentido. Allí no hay ni preguntas ni respuestas.



