sep 5 2010

Pequeñas reflexiones inconexas e inservibles

El futuro no se dibuja con los mismos trazos del pasado. Los arrastra como cimientos que son. Si se construyeron mal, nuestro futuro parecerá más un garabato que otra cosa criticado por todos. Si el diseño fue el correcto conseguiremos algo parecido a una obra de arte que nadie más que nosotros sabrá contemplar.

Tener mala memoria hace imposible decir mentiras. Tener mala memoria obliga a inventar las verdades.

¿Por qué es obligatorio que me quieran mis hijos, que no vean mis defectos o que les guste lo que digo? ¿Por qué nos imponemos algo tan manoseado como el querer? Lo que es obligado es amarse a sí mismo sobre todas las cosas. Lo demás viene después.

En el amor todo funciona como en la estadística. Se agarra una gran mentira, se ordena, se presenta como exacto y, a partir de ahí, nada es como se dijo.

Es un hecho que el mundo está lleno de gilipollas. Y lo peor de todo es que los gilipollas creen estar llenos de mundo.

El ser humano se diferencia del resto de animales por su posibilidad de perdonar al otro. Como no es capaz de hacerlo (sólo sabe de venganzas) decimos que se diferencia por su capacidad de reír. Tiene huevos la cosa.



sep 5 2010

Sobre la función del lector de este blog

Eso que estás siempre a punto de contestar, pero que, aún no sabes bien por qué dejas para la próxima ocasión; eso, es lo que tú quisieras escuchar después de decir algo parecido a lo que lees.
¿Has pensado que lees por eso, porque buscas lo que tantas veces se te pasó por la cabeza y a lo que no diste una forma definitiva?
Lo encuentras. Miras con atención. Lo encajas allá donde toca. Y dibujas a ese al que le hubieras dicho esto mismo. Esperando una respuesta. La misma que darías tú, ahora, pero que retrasas porque no sabes si alguien leerá algo que sientes como importante. Prefieres guardarlo dejando que te pertenezca por siempre jamás. Exponer tanto produce cierto vértigo.
Y es curioso que, resumiendo mucho unas cosas y otras, eso que hubieras dicho, eso que no contestas, el dibujo del otro, este texto, todo; finalmente, todo se reduce a una pregunta. En la vida todo se limita por la misma razón. ¿Me quieres? Y a un par de respuestas. Si. No. La mitad de posibilidades. La razón del silencio. El miedo a una mitad.
A eso vienes. Y eso haces porque es lo único que puedes hacer.