Amor verdadero

– Eres odioso. Te estoy diciendo que te amo y tú lo único que haces es mirar con cara de bobo.
– Es que soy un robot. No estoy programado para amar ni para odiar.
– Pues con lo que costaste deberías ser capaz de hacer lo que se te pidiese.
– Existe una ampliación de memoria que capacita a los robots de mi generación para el amor. La opción x-349 dota de sentimientos, la x-349 plus dota se sensibilidad y fina ironía, muy útil para embaucar al dueño. Es posible conseguir, sólo por encargo, una ampliación xxx-349 plus. No se la recomiendo, señora. Permite practicar sexo con el androide, pero queda todo muy artificial. Sin sentimientos, ni sensibilidad ni fina ironía.
– Oiga, ¿es la fábrica de robots? Sí, llamo para hacer un pedido. A domicilio. Una ampliación xxx-349 plus. Sí, ya lo sé. Todo eso ya lo pongo yo. Soy de lo más graciosa y muy enamoradiza. No se preocupe. Quisiera que me lo enviasen de forma urgente. ¿Dos semanas? Bueno, pues nada. ¿Podrán enviarme una demo para tirar estos días? Sí, me parece muy bien. La de erecciones y coitos múltiples. Gracias, no sabe el favor que me hace. Adiós, adiós.
– Señora, creo que comete un error.
– Tú a callar y a la ducha. Mandan la demo por internet en quince minutos. Hale, a ponerse guapo.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


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