Aquí y allí

En el mundo árabe está pasando lo mismo que debería ocurrir en Europa y América. Quitando la cantidad de muertos que se amontonan en fosas comunes o en los depósitos, aquí debería pasar lo mismo. Los gobernantes que han ido cayendo y los que están por desaparecer del mapa (allí) han sido una gran lacra por su avaricia y por su extrema violencia. Los políticos y dirigentes del mundo occidental son mezquinos, ladrones en su gran mayoría y ejercen una violencia casi insoportable desde los medios de comunicación que controlan (o sea, desde todos). Los ciudadanos de todos los países (los de allí y los de aquí) están (estamos) pasando las de Caín porque una banda de cretinos se han dedicado a robar (ya veremos qué es lo que pasa cuando suba la inflación y arrastre el coste de las hipotecas. Nos vamos a partir de risa). Los ciudadanos del mundo se han quedado sin posibilidad de agarrarse a una ideología cualquiera porque ya se han encargado de hacerlas desaparecer. Allí se arriman al fanatismo religioso, aquí al fanatismo económico y del bienestar. Los dos son igual de peligrosos. Al menos allí se han liado a leches y algunos han tenido el valor de morir por lo que creen que es justo.
Que hemos conseguido hacer del mundo un lugar extravagantemente incómodo, peligroso y obsceno, es una realidad.
Que, salvo los que ya no pueden ni comer, no arriesgará nadie su pequeña parcela de mundo fácil, es otra.
Y que esto nos coloca en primera fila del patio de butacas para que asistamos a la desaparición de la cultura occidental, otra más.
Pero nada, nosotros a mirar desde lejos. A pensar que eso que ocurre es cosa de una banda de desharrapados que no tienen nada que ver con nosotros. A intentar salvarnos de la quema sin mover un dedo.
Vergonzoso.


2 Respuestas en “Aquí y allí”

  • Edda ha escrito:

    Vergonzoso y doloroso. Ningún fanatismo merece tantas muertes. Ni aquí ni allí.

  • Araceli ha escrito:

    Desde luego es vergonzosa la situaciòn que vivimos, pero hay que ver con que resignaciòn cristiana la llevamos.