Batallas perdidas

Mientras lees, acaricias las teclas. Buscándote. Imaginas que detrás de una palabra estás. Tal vez la fotografía se eligió pensando en ti. Ese final que queda abierto es un mensaje para que quepa cualquiera aunque sólo ves hueco para tu nombre. Y, sin embargo, no estás. Nunca apareces porque no cuentas. Eso es lo que te lleva, una y otra vez, hasta allí. El desprecio es una carga pesada que sólo desaparece con la venganza. Eso es lo que buscas.
Dejas de leer y piensas en la forma grosera que no convence. La más sutil es inútil. Debe haber algún camino aunque nunca das con él. Si no te dicen lo mejor es hacerse presente. Pero te arrepientes porque sabes que es una batalla perdida. Silencio.
Nunca pensaste importar tan poco. Te sientes enano, lejano. Juras no volver por nada del mundo. Y, un instante después, acaricias las teclas. Leyendo.


4 Respuestas en “Batallas perdidas”

  • Edda ha escrito:

    Si hablando casi no nos entendemos, ¿cómo no vamos a malinterpretar lo que se dice a través de un teclado? No sabemos mantener la distancia que requiere la red. Cuánto sufrimiento inútil.

  • Celina. ha escrito:

    Leyendo-Te,…siempre.

  • ET ha escrito:

    Nunca escribir puede ser una batalla perdida como nunca leer lo será. El hecho humilde y valiente de ponerse delante de un teclado nunca es estéril. Ya quisieran muchos tener la suficiente profundidad de mente y generosidad para pensar y compartirlo (ojo, x ese orden!!).
    Me gusta lo que leo. Gracias! Bss

  • Petra ha escrito:

    Estoy completamente de acuerdo con ET. Hace una aclaración muy importante cuando se refiera al orden. De no ser así, y es lo que está pasando, esto se llenaría de falsos escritores.