Biografía y Narración

Me han preguntado, un buen número de veces, si alguna de mis novelas son autobiográficas. Tengo por costumbre cambiar de tema para no contestar. Entre otras cosas porque el asunto requiere cierto grado de reflexión.
Cuando alguien pregunta algo así lo que quiere saber es si lo que ocurre durante la narración es lo que te ha pasado ayer o hace diez años, si los datos que aparecen en el relato se ajustan a una realidad personal. Y se formula esa pregunta sin tener en cuenta algunas cosas que son fundamentales. Por ejemplo, que una lista a modo de inventario anotando cada cosa que ha pasado a una persona no tiene valor narrativo en sí mismos. Además, la selección de esos datos ya es un problema. ¿Apuntamos todos? ¿Qué olvidamos? ¿Esto pasó así realmente o fue de otra forma? ¿Podemos estar ante un dato que creemos cierto cuando no lo es aunque estamos convencidos de ello? Por otra parte, ya lo he dicho alguna vez, el individuo puede renunciar a casi todo en la vida. Religión, verdad, amor, familia. Pero nunca a su propio relato. De hecho, cada día nos narramos nuestra propia existencia y nos vemos (como si fuéramos un personaje más) a través de lo narrado. Tal y como nos contamos, así nos vemos.
Entonces ¿qué puedo contestar cuando me preguntan si mis novelas son autobiográficas? La solución está en la experiencia. Es esto y no otra cosa lo que dará sentido a esa lista de datos que nos confunden por no saber si son ciertos o, sencillamente, porque faltan. La experiencia es el material narrativo en el que sujetaremos cualquier relato, en el que colocaremos esos datos para que tomen un sentido dependiendo de nuestra intención. Y en esta experiencia tendremos que incluir la propia y la vicaria. Es decir, yo puedo relatar la separación de una pareja sin haber vivido una situación similar porque conozco y me interesa. Incluso podría hablar de hechos lejanos en el tiempo por la misma razón. Jung ya dijo que los seres funcionan con arquetipos que guardan hasta la última lágrima que se derramó en este mundo. Y eso es importante para todos. Lo autobiográfico va desapareciendo. Si añadimos la dosis necesaria de fabulación, de ficción, esos datos biográficos quedan reducidos a ser parte de la trama. Pero nunca de lo que hablamos. Es de la experiencia y no de otra cosa. Con todo esto no quiero quitar ni pizca de importancia a lo biográfico. No puede desligarse una cosa de la otra, pero no, mis novelas, ni las de nadie que pretenda hacer literatura, pueden ser autobiográficas.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


2 Respuestas en “Biografía y Narración”

  • Vera Miles ha escrito:

    “La vida de un escritor es una vida cualquiera. La única diferencia, entre esta y las otras, es que la del escritor se puede leer. Y es que cada uno pasa la vida a limpio como puede con más o menos pudor”.

    😉

  • admin ha escrito:

    Juas juas juas juas, no se lo digas a nadie, psssss.