Cada segundo que pasa

Cuatro años es mucho tiempo. Puede pasar cualquier cosa durante ese tiempo. El mundo se tiñe de un color u otro, de todos; gente nueva y gente muerta; eras tal y terminas siendo cual; tal vez, cuando acaba el tiempo, ni siquiera estás en este mundo. Cuatro años son miles de vueltas de las agujas de un reloj.
Pero cuatro años es, también, un montoncillo de poca cosa. El recuerdo perezoso reduce tanto tiempo a un par de detalles que, seguramente, no fueron los más importantes. A eso y a lo que sucedió ayer. Lo que fue se va desdibujando descargado de perfección. Sólo si quieres estirar los extremos, esos cuatro años se convertirán en un tiempo pasado. Si no es así, quedan reducidos a un instante en el que no cabe casi nada.
Cuatro años pueden ser la vida entera. O un par de fotografías. O una esquela guardada entre las páginas de su libro preferido. O el olvido más absoluto. Cuatro años.
Hoy, cuatro años son una señorita que ha crecido, que me hace sentir mucho mayor. Porque los hijos se convierten en relojes vitales, en maquinarias perfectas que no dejan de recordar el paso del tiempo que resta. Hoy, cuatro años se reducen a una melena negra y lisa; a un flequillo y un par de ojos negros, enormes; a la coquetería descontrolada con su padre, a un te quiero mucho inesperado, necesario. Cuatro años que se diluyen entre sonrisas auténticas.
Nada cuenta salvo cada segundo que Gimena suma.
Felicidades, señorita. Ojalá la fortuna te acompañe por siempre jamás.


4 Respuestas en “Cada segundo que pasa”

  • Edda ha escrito:

    Casi puedo ver la fotografía que presentas de Gimena. Con esos ojos enormes y esa sonrisa cuando te mira. Una princesa en tu castillo. Hoy esos cuatro años van a llenar todo un día. Y los que le quedan. Felicidades Gimena.

  • Ana María Lozano ha escrito:

    Felicidades preciosa! (seguro que lo es)

  • Núria A. ha escrito:

    Felicidades a la Srta. Gimena. Que la vida le sea propicia y la camine siempre por el lado amable.

  • vera ha escrito:

    Felicidades. Es capricornio, como una de las mias.