Cien por cien de probabilidades

Regresó seis años, dos meses y treinta días después.
Ella no estaba. Eso era imposible. Preguntó. Le contestaron. Al día siguiente de irte, muchacho. Lo siento. ¿Cómo era posible querer a esa mujer? ¿No era el amor cosa de dos? ¿Se trataba de un malentendido?
Antes de morir, justo un instante antes, pronunció su nombre.


2 Respuestas en “Cien por cien de probabilidades”