Con G de Grinch: Adiós, codicia, adiós.

Sin apenas darnos cuenta de lo que pasa, estamos viviendo el desmoronamiento de nuestra civilización. Creemos que esto es cosa de unos listos que se han inventado un mercado financiero repugnante, del sistema capitalista, de la corrupción política, de un consumo desmesurado y de cosas así. ¿Quien no ha tenido ganas de participar en ese sistema financiero para llevárselo crudo a casita? ¿Quién puede levantar la mano (en occidente) para proclamar a los cuatro vientos que este sistema capitalista le parecía nefasto para su economía hace dos o tres añitos? ¿Quién no ha querido lavar la conciencia propia, porque sabía que esto era injusto, con el detergente solidaridad enviando unos eurillos a un niño al que ni conocía ni tenía ganas de hacerlo? ¿Usted no ha intentado defraudar en su declaración de hacienda aunque fuera una cantidad ridícula con el propósito de dársela con queso al puto Estado (pues eso no deja de ser una corruptela aunque sea usted el que la hace)? ¿Alguien puede asegurar que no ha gastado en gilipolleces un montón de euros porque esto era el paraíso? No, queridos amigos, esto no es cosa de unos listos. Esto es cosa de todo el occidente. De usted y de mí. Se siente. Y ahora, cuando nos hundimos sin remedio, queremos parecer santitos. Hasta no hace mucho un obrero se compraba un par de casitas para invertir; un pobre diablo invertía en bolsa para ganar unos euros sin saber lo que hacía (pero todo dios era listo de cojones); las empresas pagaban cantidades formidables a anormales con master. Y nadie decía nada. Porque todos estábamos hasta las trancas de mierda. De una mierda que olía a dinero y progreso. Pero mierda al fin y al cabo. Nos estamos hundiendo, queridos. Yo no lo veré, pero los libros de historia se referirán a este momento histórico como la desaparición de la civilización de la codicia. Lo harán porque es lo que hay. Tampoco los romanos, los griegos o los faraones supieron que se acababa el chollo. Comían como fieras, creían que la existencia se limitaba a follar y reír, dejaron de pensar y comenzaron a decir memeces. ¿No les suena? Lo que hacemos ahora es eso. Comer de lo lindo. Follar de lo lindo (pagando o sin pagar). Las tasas de las universidades se han disparado en el mundo entero y, así, eso de estudiar volverá a ser cosa de ricos, que es lo mismo que decir que dejamos de pensar y decimos memeces de aquí a diez años. Se ofreció a cualquiera la posibilidad de ser listo y ganar dinero. Ahora lo intentan arreglar quitándonos la tela y la posibilidad de saber. Adiós, civilización de la codicia. Pero lo más grave es que no sabemos a quien tenemos que dar la bienvenida. ¿A los asiaticos? Esos van a pegar un pedo en diez minutos. Lo que occidente ha jodido en un siglo y medio, ellos lo van a destrozar en diez minutos. La técnica hace que la historia corra a velocidad de infarto. Diez minutos. Ya lo verán. ¿Civilización sudamericana? Se parecen mucho a nosotros. Demasiada corrupción. Emergerán y se volverán a sumergir al rato. ¿Africa? Ya no les queda fuerza para nada. Esto es una mierda enorme, amiguitos. Pero nosotros seguimos a lo nuestro. A comer, a follar y a decir gilipolleces. Qué cosas pasan en este mundo.
Feliz Navidad, capullos. Hale, a comprar, a comprar.


3 Respuestas en “Con G de Grinch: Adiós, codicia, adiós.”

  • Edda ha escrito:

    Oye Grinch: No le habrás birlado a Gabriel la botella de Cardhú ¿verdad?

  • Anónimo ha escrito:

    Y más que nos hundiremos. He trabajado con financieras que otorgaban más de 18.000€ a gente de etnia gitana con un puesto en el mercadillo, sin contrato ni nada, y los ponían trabajando en Inditex. La codicia es muy mala, Grinch.

  • admin ha escrito:

    Sepan que, efectivamente, el Grinch le pega al alpiste. Concretamente al Cardhú del autor de este blog. Una pena muy grande.