Consumir porrazos

Todo lo convertimos en productos de consumo. Ya nada es bueno. O se es rentable o no interesa a nadie.
Del mismo modo que las últimas guerras han sido retransmitidas por medios de comunicación de todo el mundo, nuestras manifestaciones se han convertido en la gran novedad audiovisual. Hay una concentración en la plaza de Neptuno y allí están las cámaras de televisión para que podamos ver las cargas policiales en directo. La audiencia sube como la espuma, los ingresos se multiplican y -aquí está la clamorosa manipulación- no asistimos a esas manifestaciones porque las podemos ver en televisión. Como un partido de fútbol cuando hace frío. De paso, como ya viene siendo costumbre, casi todos pensamos en lo que debe doler un porrazo o lo vulgar que es ser detenido por alborotador y decidimos no pisar la calle por si las moscas. La jugada es extraordinaria. Franco montaba partidos de fútbol heroicos. Estos nos sientan en el salón acojonados. Nada mejor que fijarse en lo que funcionó antes para jugar sobre seguro.
Todo lo convertimos en un producto de consumo o en la razón por la que el temor nos acompaña desde la mañana a la noche.
La pena es que lo consiguen. Poco a poco van haciendo su trabajo. Miedo, no dejar pensar, hacer las cosas de sopetón para que no de tiempo a la protesta. Conseguirán que muchos piensen que eso de manifestarse es cosa de cuatro alborotadores, que son ellos los que nos traen de cabeza, que a las manifestaciones van unos cuantos y que la mayoría silenciosa (estúpido término que no sé muy bien qué significa) es gente de bien por lo que todos debemos serlo.
Si al menos se mirase la televisión con sentido crítico la cosa sería menos grave. Pero cuando uno escucha en una cafetería cómo otros repiten igual que papagayos lo que acaban de escuchar decir a un locutor de radio sin pararse a pensar en lo que significa eso, cuando algo así ocurre cada día, uno se pone en lo peor.
Lo último que me faltaba por ver es que consumamos violencia como si fueran carreras de coches.
Piensen en todo esto, queridos. Y luego elijan el canal que prefieran, muevan el dial hacia un lado u otro. Pero piensen en toda esa información que intentan meternos con calzador.


1 Respuesta en “Consumir porrazos”

  • Edda ha escrito:

    Gabriel, la manipulación de la gente no es algo nuevo. Lo que sí sorprende es que no hayamos aprendido a pensar, o por lo menos a cuestionar todo lo que oímos. Con la historia que arrastramos y no hemos aprendido nada.