Cosas distintas envueltas en (casi) la misma cosa

– Quisiera poder decirte que te amo. De verdad. Dame tiempo, por favor.
– Pues, mira, yo lo hubiera deseado escuchar un millón de veces. Hasta hace un momento era una obsesión. Ya no. Deberías saber que el amor no es cuestión de tiempo, ni de ganas, ni de dinero.
– Entonces ¿de qué depende amar a una persona? Te cierras en banda y no hay forma de soportarlo.
– Del amado. Sólo del amado. No puedes querer a alguien que no se deja. Y, desde hoy, conmigo no puedes contar. No me mereces. Sencillamente, no eras tú. Lo sé.
– Bah. ¿Cómo explicas que tú me hayas amado y yo a ti no? No encaja con lo que dices.
– Arrogancia, egoismo. Eso has sido durante este tiempo. Te gustar la sensación de gustar. Pero, al final, el resultado es el mismo. No te quiero volver a ver nunca más.


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