Crisispoly

Voy a lanzar una idea para que alguien se haga con una pasta. Un nuevo juego de mesa. El Crisispoly. Una secuela inevitable del famoso Monopoly dadas las circunstancias.
Se trata de lo siguiente: un tablero con sesenta casillas. Cincuenta de ellas tendrán nombres de descampados y podrán ser compradas por cualquiera de los jugadores si la suerte les lleva hasta ellas. Comprando tres descampados se podrán construir hasta cuatro chabolas en cada uno de ellos. Posteriormente, podrán construirse, bien poblados en los que se venden drogas, bien sucursales bancarias (para el caso es lo mismo). Cuatro casillas tendrán la consideración de oficinas de empleo. Su compra es muy beneficiosa para el jugador puesto que si otro lleva a esa casilla podrá hacer trampas con contratos ficticios, comisiones a empresarios o cualquier otra cosa ilegal. En el Monopoly había una casilla llamada cárcel. En este Crisispoly habrá cuatro. Sobran las explicaciones. La casilla restante se denominará Palacio de la Moncloa. Es la meta del juego y la consigue el jugador que más negocios fraudulentos consiga realizar. Otra modalidad del juego es la denominada doble o nada. En este caso gana el jugador que más tiempo pasa en el paro y más dinero pierde. Más realista para el 98% de la población. El juego se podrá lanzar con el nombre Crisispoly o Crisispoly Vip (primera de las opciones).
Otra novedad es que no se jugará con billetes sino con pagarés (se pueden devolver y no pasa nada). Y, por último, se incluye la figuras rotativas de indigente, de patriarca del poblado y de alcalde corrupto.
No me digan que no huele a éxito.


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