Desazón

Se sienta. Apoya el codo en el muslo y acaricia el flequillo. Mantiene la cabeza inclinada, mira al suelo. Siente que una mano entra por la boca y agarra las entrañas. No duele, pero respira con dificultad. Otra vez lo mismo. Cada día. Intenta respirar despacio. La mano está dentro. Molesta.
Espera algo que siempre está por llegar. Distinto, lo que convierta el paso en algo nuevo. Uno más no suma. Sólo deja las cosas como están.
Imagina cómo será la nueva construcción. Esto aquí, esto otro como contrapunto, una idea que nunca nadie enseñó. Dibuja con cuidado cerrando los ojos y, cuando tiene todo en su lugar, intuye que verán un conjunto absurdo. Grotesco.
Levanta la cabeza. La mano que remueve sin dar tregua. Se deja caer de lado. Pide a quien tenga que hacer caso poder dormir. Y cree que miles le miran condenándole a construir cosas distintas porque necesitan un poco de igual cada día.


5 Respuestas en “Desazón”

  • Edda ha escrito:

    Es fácil sentir desazón cuando se siente la presión de los demás. Cuando quiere dar lo que los demás esperan de él. Hasta que no piense solamente en lo que quiere él, esa mano que revuelve no desaparecerá. Sólo entonces podrá dormir tranquilo.

  • Castaedo ha escrito:

    ¿No esperamos todos algo que siempre está por llegar? No me gusta el motor que impulsa ese paso, pero tal vez sin él, no habría camino ni por detrás ni por delante del pie. Saludos G.

  • Anónimo ha escrito:

    Duerme.Porque la desazón,como todo,también pasa.
    Y hubo un día en que uno más sumó para siempre.
    Besos.

  • Poma ha escrito:

    El proceso creativo tiene esas cosas.

  • MERCHE ha escrito:

    Guauuuuuu.. pues no se si me he enterado!!!!