Desde el diván

¿Por qué acaba una amistad? ¿Cuándo se quiebra un vínculo tan importante como es el matrimonio o el noviazgo o la convivencia con otra persona? ¿Qué es eso que hace insoportable lo que creímos eterno una vez? Parece imposible saberlo aunque hay algo evidente que no queremos ver, que no queremos escuchar pase lo que pase. Tal vez no seamos lo que enseñamos, tal vez miramos mal lo que estamos condenados a entender desde el principio. Podría estar pasando que nuestra imaginación va más allá de lo que debería. Lo que es seguro es que no era un amigo, ni la mujer definitiva, ni el hombre soñado. El ser humano carece de una gran capacidad para asumir errores. Y ese poder de reflexión se anula por completo cuando el error es uno mismo. Los pocos que son capaces de cargar con ello terminan tumbados en un diván contando sus miserias o en el depósito de cadáveres con un agujero en el cráneo.


2 Respuestas en “Desde el diván”

  • Edda ha escrito:

    Cuando algo no funciona, es cosa de dos. Y si los dos son conscientes del error, si lo asumen, entonces ¿comparten diván? Lo que faltaba, juas.
    Gabriel, la vida es demasiado corta para tomarla en serio y amargarse. Y pasar media vida en un diván, pues no. Y pegarse un tiro, ni por el forro.

  • Fanny ha escrito:

    Cierto…