Dignidad obrera

Creo que el problema fundamental se le está olvidando a mucha gente.
¿Cómo de importante es para cada uno de nosotros que existan personas que recogen la basura cada noche en las ciudades de todo el mundo? Es más que importante. Es una necesidad. Sin ellos esto sería un desastre. Pues bien, eso hace que sea necesario, obligado, que les hagamos sentirse dignos, que sientan lo importantes que son y lo fundamental de su trabajo. Ahora pongan cualquier ejemplo de trabajo y de trabajador y les saldrán de las mismas cuentas los mismos resultados.
El problema fundamental es que hablamos de personas cuando valoramos leyes. Y parece que eso no cuenta. Reducimos una reforma laboral a la cantidad de dinero que cobrará una persona si es despedida de su compañía. Y no, queridos, eso no es así. Todos estamos obligados a que nadie se sienta menos que otro. Debería ser una tarea diaria la de escribir en un papel que la condición humana está envuelta en dignidad y que todo el que no crea en ello es un indeseable. De ese modo, el maldito dinero, esa riqueza por la que tanto se pelea (y que se la quedan unos pocos) pasaría a un segundo plano.
Cuando la gente no siente que es mínimamente importante y útil para la sociedad a la que pertenece se está gestando una tragedia. El sujeto termina aislado y muerto del asco o quema esa basura que debería recoger cada noche en la puerta de quién le dice que es escoria social por el hecho de tener menos y oler peor antes de tomar un baño.
Dejemos de valorar las cosas con las matemáticas y el dinero. Es una urgencia. Mucho más que el índice bursátil o el último modelo de Dior.
Si esto sigue así no puede acabar bien.


1 Respuesta en “Dignidad obrera”

  • Edda ha escrito:

    Tenemos la mala costumbre de valorar con la vista cuando las manos son más ágiles que los ojos. Tanto las que anudan corbatas como las que recogen basura. Y nos son los ojos los que aprecian la diferencia.