El gran reto de un padre

Después de diecisiete años como padre, he aprendido que el gran reto no es educar a los niños, ni buscarse la vida para poder mantener una calidad de vida que les permita tener lo necesario para vivir cómodamente, ni el trabajo que supone alzar niños para que se columpien. Nada de eso. La gran dificultad estriba en aguantarse a uno mismo. Es muy difícil no terminar tarado cuando repites la misma cosa miles de veces para que todo esté en orden (cuando digo miles no exagero); es casi imposible no volverse loco viendo que lo que dices (sea cual sea el tono usado) a unos les parece mal y a otros el ataque de un gilipollas que no se entera de nada; es fatigoso vivir en una casa en la que las conversaciones se reducen a órdenes (esos calcetines los quiero en la lavadora ya mismo, quién coño ha dejado la jarra del agua vacía, la quiero llena ya mismo; te vas a quedar tonto con tanta Play Station, así que lo dejas antes de que la tire por la ventana, lo dejas ya mismo), o incoherencias (imaginen hablar con uno de diecisiete, otro de catorce, el de más allá de siete y la pequeña de cuatro; y todos al mismo tiempo con sus cositas). El gran reto de un padre es salir vivito y coleando de este lío.
No saben lo que puede llegar a aburrirme escuchar lo que digo. Diecisiete años diciendo lo mismo.
Es más, me pongo a escribir y sigo con el mismo rollo. Así que lo dejo. Me merezco un descanso. Creo que, por primera vez en mucho tiempo, me voy a tirar en el sofá y voy a perder el tiempo frente al televisor. Viendo uno de esos programas repugnantes en los que todos gritan diciendo gilipolleces. Al menos escucharé otras distintas.


6 Respuestas en “El gran reto de un padre”

  • Ana María Lozano ha escrito:

    No se puede expresar mejor la paternidad numerosa, una faceta de ella. El resultado de tanto “desastre” compensará la fatiga sufrida. Menos mal.

  • Ana María Lozano ha escrito:

    Excelente tema musical. Qué bien compuesta está esa canción. Delicada.

  • Plimwaght ha escrito:

    Son una ricura los niños.

  • Edda ha escrito:

    En todo este lío de ser padres salimos ganando en una cosa: La paciencia. La tenemos tan cultivada que podemos afrontar lo que sea de manera distinta. No lograremos que metan los calcetines en la lavadora, pero hemos aprendido a contenernos, a contar hasta diez, o veinte, antes de. A mordernos la lengua. El reto tiene su recompensa, míralo así. Nos modelamos para cundir con el ejemplo.

  • ET ha escrito:

    Es un mero entrenamiento vital. Luego en el curro uno lleva los mismos años repitiendo las mismas cosas pero -como te importa menos que los hijos- te vuelves como zen.
    Lo peor con los hijos es que te obligan a ser un plasta y un ogro. Te obligan.

    Y descuida, son inmunes al aburrimiento, antes nos aburrimos nosotros de repetir que ellos de escuchar. Porque simplemente no escuchan!!!

    Cuidate.
    bss

  • Celina. ha escrito:

    Amigo-Escritor. No debiera ser ningùn lìo enseñar a nuestros hijos a aprender.
    Parece, que siempre, el lìo es de nosotros. “Son una ricura los niños”(Plimwaght),… nuestros hijos.
    Disfrùtalos, sòlo eso.
    Besito, Amigo.