El movimiento 15-M una tarde de agosto

¿En qué consiste el movimiento 15-M?
Comienzo a preocuparme. Y mucho. Esto parece que tiende a centrarse en ocupar plazas y acampar. Es verdad que la Puerta del Sol madrileña es un símbolo. Pero lo seguirá siendo con acampados o no. Ya lo es y no hace falta ocuparla una y otra vez. Intentar acampar o manifestarse allí no deja de ser anecdótico a estas alturas. Sin embargo, parece que es lo único importante.
¿Dónde han quedado las ideas? ¿Quién acude a las asambleas? ¿Cómo es posible que la convocatoria sea potente si se trata de acudir a la Puerta del Sol y mínima si lo que se necesitan son propuestas concretas y la redacción de documentos que aporten fuerza ideológica al movimiento? ¿No es esto formar parte de un sistema que no queremos al enredarnos con él? ¿No es facilitar la disolución de un movimiento reducirlo al enfrentamiento callejero?
Me preocupa la ambigüedad que sigue reinando en el movimiento. Me preocupa la imagen que se está dando y lo que se cierra el círculo. Antes todos queríamos estar representados. Ahora es difícil empatizar con lo que queda. Hace tiempo que llegó el momento de concretar y no se ha hecho. Hace tiempo llegó el momento para que los que estuvieran ilusionados con todo esto se unieran en firme y se han ido de vacaciones para seguir viviendo como hasta ahora. Es fácil arrimarse para jugar a ser guay. Pero es más sencillo todavía salir pitando después de hacer se la foto junto a unos jóvenes entusiastas que están dejando ver sus lagunas a cada paso que dan. Eso es lo que ha pasado, guste o no guste escucharlo.
No es suficiente nada de lo que está pasando. ¿Hoy se concentrarán miles de personas? Muy bien ¿Y? ¿Eso sirve de algo? Podrá gustar más o menos, pero jugar a la revolución se acabó. O se hace algo que tome forma y a lo que se pueda agarrar cualquiera o terminará en fracaso el movimiento entero.
Para acabar con un sistema hay que estar muy cerca de él. Esto ya está inventado. Y no enfrentarse provocando luchas con perdedor seguro. No necesitamos mártires. Ya lo he dicho más veces, necesitamos ideas y personas dispuestas a integrarse en un sistema que se caerá si alguien pone un punto de cordura, si alguien es decente entre tanto sinvergüenza. Ha llegado el momento de dejar de ser un movimiento simpático para convertirse en una opción social.
Manifestarse está muy bien, pero no es suficiente. Quizás no sea ni siquiera necesario. A mí me gustaría ver en las asambleas al 10% de los que hoy van a intentar tomar la puerta del Sol madrileña. Eso si que sería necesario.


1 Respuesta en “El movimiento 15-M una tarde de agosto”

  • Javier Valls Borja ha escrito:

    Lamentablemente, estoy de acuerdo contigo, y digo lamentablemente no porque mi opinión coincida con la tuya en términos relativos (incluso absolutos), sino por el sentimiento de desesperanza que me produce toda esta situación —¡con el júbilo que me produjo al principio!—, que me hace preguntarme en manos de qué políticos estamos y también, ¡qué triste!, en manos de qué jóvenes estamos. No admito réplicas del tipo “¿Y qué haces tú?” Yo ya hice lo que tenía que hacer, no es cuestión de actuaciones individuales, sino de “todos para uno…”

    Buen post; no me gusta manifestarme en asuntos ajenos a la literatura, pero esto nos afecta tanto…