El papel lleno de garabatos o de palabras

Son muchos los que saben qué significa sentarse en una mesa con un papel en blanco sobre la madera. Mirar y no saber qué decir, no tener nada en la mente que merezca la pena. Muchos. Por ejemplo, los malos estudiantes. Por ejemplo, los que intentan ser escritor sin haber leído más de dos malas novelas en su vida y ninguna buena, pero que deciden pintar la mona llenando de adjetivos y palabras enormes textos vacíos.
Lo que no sabe casi nadie es lo que significa sentarse frente a un papel en blanco y llorar sabiendo que adquieres un compromiso eterno contigo mismo, con la necesidad vital de decir lo que ya vives como inmenso y necesario, con el resto de la humanidad. No se trata de escribir (eso lo hace cualquiera y, casi siempre mal). Lo importante es querer ser escritor, algo que roza la mística y que poco tiene que ver con la publicación de la obra o la lectura masiva de lo escrito. Lo fundamental es necesitar construir, desde el lenguaje, un mundo único en el que se puedan encontrar cosas que otros hagan suyas, en el que se muestren perspectivas originales que aclaren el universo. Eso es hacer literatura. Lo otro es llenar páginas con historias que pueden ser, más o menos, divertidas aunque no aporten un solo matiz al mundo de cada lector.
Escribir es sufrir, descubrir lo más sucio que tenemos en los sótanos, traicionar a los que te rodean, saber que te terminarán odiando unos y adorando otros siempre sin razón, dejar atrás lo que fuiste.
Quizás sea por todo esto (creo en ello sin fisuras) por lo que siento una enorme conmoción al comprobar que cualquiera se cuelga la etiqueta de escritor, que cualquiera cree que eso de escribir es cosa universal. Me resulta indecente. Completamente asqueroso.


7 Respuestas en “El papel lleno de garabatos o de palabras”

  • Bajo una coliflor ha escrito:

    Buenos días Gabriel, ya he cambiado la dirección de tu blog. Un abrazo
    Primitivo

  • Edda ha escrito:

    Sabes que no voy a debatir contigo sobre esto, porque yo no sé escribir y tú sí. Juegas con ventaja. Pero creo tú hablas del Escritor, sí con mayúsculas. Entre el garabato y la palabra perfecta, dentro de un texto perfecto, hay mucho escrito. Menos perfecto o simplemente pasable. También son escritores, con minúsculas si quieres. Pero sólo el esfuerzo que supone escribir, y tú lo sabes, no sé si tanto como sufrir, hay quien se divierte escribiendo para deleite de los lectores, sólo el esfuerzo, decía, merece respeto. Muchos que quieren escribir la palabra perfecta y no llegan a conseguirlo, aunque lo hagan bien. Otros no escribimos, sólo hacemos garabatos.

    Y no levantes la ceja, que te estoy viendo.

  • admin ha escrito:

    Un abrazo, Primitivo.

  • admin ha escrito:

    Edda, tengo la ceja por las nubes. Que lo sepas, guapa.

  • Celina ha escrito:

    Èso, es escribir,…exactamente!!!.

  • Enrique Tarragó F (@etarrago) ha escrito:

    Si, es cierto, hay una gran diferencia entre solo escribir y ser escritor. A mi, por ejemplo, como a Adán, me gusta escribir pero nunca podré ser escritor.
    MB

  • Mayka ha escrito:

    Dudaba entre comentar algo o no, pero creo que debo hacerlo, aunque sea por quedar bien conmigo misma (que es con quien únicamente se ha de quedar bien, después de todo).
    No estoy de acuerdo con usted. Creo que escritor puede ser cualquiera, aunque hay buenos escritores, malos, aprendices de escritor, escritores por dinero y otras variedades diversas por esos mundos. Tampoco creo que se pueda sentar cátedra de esa manera: “escribir es sufrir”…bueno, es una manera de verlo, sobre todo para aquellos que se creyeron lo que les enseñaron de pequeños: “la vida es sufrimiento” y bla, bla, bla. Pero mire, también estamos los que hemos dejado de creerlo. Hay muchísima gente que disfruta escribiendo, yo misma por ejemplo, y seguro que usted también, porque si no que hace escribiendo en este blog (sufrir?) independientemente del resultado obtenido (que quizá no sea el esperado, quizá no se haya sabido transmitir el mundo visionario del que se goza en la mente a través de la escritura, aunque eso suele mejorar con la práctica).
    Disfrute y no sufra, creo que es lo mejor que le puedo decir (aunque ya sé que le importará un pimiento).