En blanco y negro

1. A estas horas visto camisa a cuadros, tejanos y deportivas blancas. Las gafas puestas porque no puede ser ya de otra forma. Reviso un viejo álbum de fotos. Casi todas ellas en blanco y negro. Mi padre que sonríe mientras juega con uno de mis hermanos, toda la familia al pie de una catedral, mi hermano pequeño y yo mismo durante la Expo de Sevilla posando junto a tipo de algún país extraño. Perros que murieron, personas que murieron, casas que ya no existen, el viejo Seat, la primera televisión que llegó a la casa.
Un poco de ceniza cae desde el cigarro hasta el pantalón. Sacudo la tela con la mano aunque no distingo bien si acierto o no a retirarla. Fijo la mirada en la camisa. Parece que los colores se han apagado. Son casi grises. Debe ser la presbicia, pienso.

2. Coloco mis cosas. Las plumas en su sitio, el papel blanco en su sitio, el sacapuntas en su sitio, el cenicero en su sitio, la silla en su sitio. Todo en su sitio. Miro la estampa y me gusta. Busco un lugar desde donde contemplar ese orden, pero me veo obligado a irme. No lo encuentro.

3. Hace días que un presentimiento me atenaza desde la espalda. Sé que está aunque no sabría definirlo. Los escritores vivimos de eso, de presentir, de no saber qué, de intentar explicarnos esas cosas con una estilográfica en la mano. Intuir desde el lenguaje. Eso es escribir.

4. Cuando las ideas para seguir escribiendo escasean lo más prudente es sentarse a esperar. Tarde o temprano alguien vendrá a contarte lo que para él es insignificante y a un escritor le puede suponer poder construir una novela. Para escribir es importante estar dispuesto a escuchar miles de idioteces a cambio de una frase.

5. Mi camisa es blanca y negra. A cuadros. Me quito las gafas despacio. Ya no sirven. Debo ir a graduarme la vista de nuevo. Esta vez lo haré a solas, frente a un espejo, un álbum de fotografías a un lado, mi cuaderno de notas al otro. Y todos los recuerdos que pueda cargar para combinarlos hasta que la tela luzca como debe. Los cuadros de siempre.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


4 Respuestas en “En blanco y negro”

  • Edda ha escrito:

    ¿Presbicia? Sí claro, buena excusa.
    Las cosas que dices que colocas en su sitio tienen vida propia, sólo necesitan un motivo y si tú te vas, dejarán de tenerlo.

  • Ana María Lozano ha escrito:

    Mirar atentamente un álbum de fotos del pasado lejano, puede tener consecuencias, buenas y otras tan melancólicas que dejan de ser buenas para ser tristes. Tristes y buenas, podría ser todo. Pero el pasado amado y plasmado en una foto suele llevar a la tristeza por no poder hacer que la foto "viva" y todo vuelva a ser como antes, con LOS de antes y con LOS de ahora. Todos. Todos juntos vivir, todos juntos en el Tren de la Vida, sin que unos se tengan que bajar en unas malditas y prematuras paradas obligatorias.
    Se apean del tren sin apenas despedirse.
    "Yo me bajo en la próxima, y usted?"

    También se puede estar dispuesto a escuchar maravillas o genialidades.
    O simplemente otros puntos de vista.
    Una mirada, una sonrisa, un escrito… todo debe valer para un escritor, el mundo entero es su musa.
    Por eso están tan atentos.

    Los no escritores también estamos atentos a todo. Unos más que otros.
    Todo, absolutamente todo, puede ser una magistral lección de vida.
    Simplemente que algo te haga sonreir… que alguien te saque una sonrisa.
    Una lágrima también te puede hacer reflexionar hasta el infinito.

    La música… maravillosa, el último tema "The man I love" me ha encantado, exquisito.

  • Poma ha escrito:

    Los cuadros casi grises..Mira cuan infinitas son esas tonalidades de gris; gris perla, gris metal, gris antracita, gris marengo ….
    Haz que luzcan como el arco iris.

  • MERCHE ha escrito:

    Pues entre la presbicia y nuestras idioteces… seguramente puedes hacer relucir algo importante…

    Un saludito y una (^_^)