Escuchar sólo lo que quieres

1er. Intento
– Puedes creerme o no creerme, pero esa es la verdad.
– Me tienes harta. ¿Cómo puedes imaginar algo parecido? Ve a la cama, anda. Mañana hablaré con tu padre. Y deja de lloriquear.
– Es la verdad, es la verdad.
– Fuera.

2º Intento
– ¿Qué es exactamente lo que te hace?
– Me da vergüenza contarlo, padre. Tiene que ayudarme.
– Necesito saber cuándo ocurre, si te gusta, qué tienes tú que hacer.
– Nada, no me hace nada. Me hace sentir usted como él.

3er. Intento
– Tendremos que hacerte pruebas. No hay más remedio. Ve desnudándote. Y, mientras, me vas contando, cómo ha sido todo esto y desde cuándo sucede.
– ¿Es necesario todo esto? No quiero que me toquen más.
– No podemos hacer otra cosa. Tranquila. No te pasará nada.
– Prefiero irme.

Epílogo
Toma la última cápsula. Apenas puede mantener los ojos abiertos. Y trata de esbozar una sonrisa aunque el gesto se queda a medio camino. Una mueca grotesca.


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