Falta de reflejos

Acaricia una hoja de la planta sin saber qué decir. Ella se lamenta sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared. Ninguno de los dos puede explicarse qué ha sucedido.
– Esta planta está muy bonita. Con lo fea que estaba hace un par de meses, dice él acercando la cara para ver algún detalle que le ha llamado la atención.
– No me jodas con esos rollos, joder. Estoy asqueada y tú me cuentas que las plantas son maravillosas.
– Teniendo un mínimo de cuidado salen todas adelante. No he hecho nada especial. Un poco de agua cada dos días y limpiar las hojas cada semana. Poca cosa. Y mira cómo está de bonita.
– Pareces gilipollas. De verdad.
Él mira a través de la ventana. Serio. Mientras dice que sí, que parece gilipollas, arranca la planta, la rompe en dos y la tira al suelo. Ella se incorpora levemente. Guarda silencio. Parece haber comprendido algo.


3 Respuestas en “Falta de reflejos”

  • Edda ha escrito:

    Un niño habría sonreído y se habría acercado a la planta, olvidando por un momento lo que le hemos quitado para que no se hiciera daño. No necesita entender. Pero un adulto no. Un adulto necesita ver que algo se destruye a su alrededor para darse cuenta de que no está tan mal, de que podría ser peor.

  • Poma ha escrito:

    Gilipollas para nada….
    Lo raro sería que el interés, mimo y cuidado por la planta fuese el mismo en ambos.

  • admin ha escrito:

    Edda: No entender lo que escuchas es universal. Le pasa a todo el mundo sin excepción.
    Poma: Exacto.