Ficción

– Buenas noches. Soy la muerte. Me podría decir dónde puedo encontrar a G.
– ¿Cómo? Si G. se murió hace un año y pico. Debe tratarse de una confusión.
– Pues en el infierno no está. ¿Puede usted darme una pista? Es escurridizo este G. Llevo mucho tiempo intentando echarle el guante y no hay forma.
– No sé. Tal vez si mira usted en su cama… Murió allí.
Ambos entran en la habitación del difunto. Allí está G. Toma una copa de brandy. Un montón de papeles desordenados sobre su escritorio.
– ¿Se puede saber qué estás haciendo aquí? Deberías estar metido en una caldera a presión. Venga, vamos, tengo mucho trabajo.
– A mí nadie me dijo nada. Yo me morí y nadie vino a por mí. Así que estaba escribiendo unas cosillas.
– ¿Y qué escribes, mi querido y astuto amigo?
– Una historia estupenda. Estaba con el final de la primera parte. Escuche lo que dice la última frase. Cuando llegó la muerte para llevarle ya era vieja y ciega. Por segunda vez, logró esquivar su suerte.
G. levantó la vista del papel. Estaba solo. Le pareció que el relato era poco creíble. Pero él seguía vivo.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


4 Respuestas en “Ficción”

  • Reynaldo Cedeño ha escrito:

    muy buena… la muerte es una de las cosas de la vida que más me atrae… ojala pudiera ser como G y burlarla

  • Edda ha escrito:

    ¿Tan malo has sido, que no te buscan en el cielo?
    Este G, a base de ingenio conseguirá ser inmortal, jeje.

  • MERCHE ha escrito:

    Los genios seguirán siendo genios aún delante de la muerte!!!
    :)

  • ángel ha escrito:

    Magnífico. De lejos me recuerda aquel cuento del cubano Onelio Jorge Cardoso titulado "Francisca y la Muerte". Sin embargo, la brevedad y el final de este cuento tuyo tienen una impronta de una frescura diferente.
    Un gusto haber encontrado tu espacio y tu narrativa.

    Saludos….