G. La segunda invasión (I)

Del diario TAES 278.90.765.9 rescatado el 31 kaes del tiempo Epen.
Reporte de G. 2.0 (prefiere que le llamen G. a secas. Como su padre. Él fue el primero de nuestra especie que intentó la invasión del planeta Tierra. Sin suerte).
He llegado a bordo de un último modelo de transportador interespacial TAES que se ha destruido dos horas después del aterrizaje según lo previsto. Pienso conquistar este planetucho. Sea como sea. He revisado el trabajo de mi padre y los errores que cometió me han servido para planificar el trabajo al milímetro.
De momento, mi aspecto es mucho más discreto. He conservado, en recuerdo a mi padre, un pene algo descompensado con el resto del cuerpo. No me preocupa puesto que es algo muy valorado entre algunos habitantes de la Tierra y puede servirme de gran ayuda. Podríamos decir que soy una monada. La cámara y micrófono los he incorporado con astucia en mi cráneo flexible. Aquí comienza mi tiempo de gloria.
Documento sonoro número 1 rescatado de lo que quedó de G. tras su paso por Morón de la Frontera.
– Deja al bicho, ya, cojones. Joder con el niño. Que no toques al enano he dicho.
– Pero es que yo quiero jugar con él, papa.
– O le dejas o te meto una chuleta que te jodo. A tomar por culo de aquí. Charo, a ver que hacemos con el bicho. Se ha cagado.
– Qué mono es. ¿Le adoptamos? No pongas esa cara, Pepe, no es para tanto. Los obreros nunca tenemos dinero para nada, pero para comer siempre habrá algo.
– Prefiero adoptar a un votante del PP. Mañana le vendo en la plaza.
Nota: Durante la conversación mantenida entre los dos humanos con bigote se pueden escuchar los quejidos de G. que, atado a una pata de cama, intenta escapar. Su enorme pene le impide coordinar los movimientos y se pueden oír los ruidos sordos que provoca al caer.
Documento sonoro número 2 rescatado de lo que quedó de G. tras su paso por Morón de la Frontera.
– Hay que joderse que tranca tiene el puto bicho. Será cabrón, me ha mordido.
– Pepe, hijo mío, le has aplastado el cuerpecito. Pobre criatura.
– Da igual. La tranca sigue como nueva.
– Anda, tira eso ahora mismo. Bestia.
Nota: Se pudo rescatar a G. de entre restos repugnantes de alimentos. Dentro de un cubo. No se pudo hacer nada por él. Se está preparando una versión mucho más avanzada de un G. más versátil y resistente. Será enviado a un núcleo conocido como monasterio de Silos.


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