G. La segunda invasión (II)

Del diario TAES 278.90.766.0 rescatado el 1 kapma del tiempo Ecen.
Ahora sí que sí. Mi versatilidad es total, casi siniestra. Mi tamaño es algo mayor que el de la versión anterior y, tras mucho discutir con el jefe de genética ambipolarizada, he logrado que se mantuviesen las dimensiones proporcionadas. El informe dice que mi aterrizaje se producirá junto a un lugar llamado Monasterio de Silos. Parece ser que allí sólo viven personas inhibidas sexualmente y, por tanto, el tamaño de mi órgano reproductor simulado no provocará ninguna reacción en los objetivos. Los estilistas me han confeccionado un traje multiusos. Me aseguran que podré convivir con los habitantes de Silos y me servirá para cazar humanos en los alrededores. Se trata de una escafandra ajustada desde el cuello. Se ensancha en la zona del órgano de reproducción simulado. Y para llamar la atención de las presas han incorporado unas lucecitas que se encienden y apagan. Se puede leer tranca barata. Por lo visto es algo que llamará la atención sin duda alguna. Envió esta grabación cinco minutos antes de tomar tierra. Pronto volveré con el trabajo bien hecho. Me tiembla todo el cuerpo de la emoción.
Documento sonoro número 1 rescatado de lo que quedó de G. tras su paso por el Monasterio de Silos.
– Dios Mío, milagro, milagro. El Señor nos ha enviado en un carro de fuego un ser maravilloso.
– Menuda tranca, por el amor de Dios. Corre, corre, llama al prior. Oh, ¿y esas luces?, ¿los lees, hermano Pedro?, es un regalo divino. Pedro, Pedro, no te pases. Menuda tranca. Esto es un milagro. Mejor llamamos al prior cuando deje de rezar.
Nota: Poco después se pueden escuchar ruidos extraños mientras G. 2.3 se pregunta en voz alta sobre el lugar del que han salido los cabrones de información. Algo dice sobre los estilistas que no está muy claro. Con todas las reservas, podríamos afirmar que se caga en sus muertos. Pero no es seguro.
Documento sonoro número 789 rescatado de lo que quedó de G. tras su paso por el Monasterio de Silos. El resto de documentos sonoros son reiterativos. Gemidos y cosas así mientras G. 2.3 se refiere a estilistas y servicio de información.
– Le vais a reventar, hermanos. Vaya si antes lo digo antes ocurre. Venga, venga, hermanos. La tranca la metemos en un relicario. ¿El resto? A la basura.
Nota: Los restos de G. 2.3 se pudieron recuperar con el descompensador celular. Su órgano reproductor no. Se introdujo en una caja extraña con puertecitas frente a la que se sientan los habitantes de Silos moviendo con una especie de tic su mano derecha.

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