Gracias, señor presidente

Gracias, señor presidente. Qué día tan feliz nos está haciendo vivir a todos los españoles.
Mire, como soy padre de cuatro hijos, una anciana (mi madre) vive en casa con nosotros, mis suegros están hechos una calamidad y no hacen más que ir al médico (hay que ver a quién se le ocurre, teniendo más de ochenta años, ponerse malos y cobrar una pensión; no hay derecho, coño), como mi hijo mayor comienza este año sus estudios universitarios y los otros tres siguen en el colegio y soy un pobre escritor, he decidido comunicarle mi alegría y mi forma de ver las cosas. Creo que le será de gran ayuda para que usted y su equipo sigan haciendo lo que les sale de los cojones. Para eso le han votado, diga usted que sí.
Verá, señor presidente, mi vida se está convirtiendo en un festival de luz y de color. He creído entender que van a meter mano a eso de las pensiones en breve. Sí, sí, sí. Ya era hora. ¿Desde cuándo un viejo tiene derecho a vivir decentemente? Que hubieran estado más despabilados, hombre. Los suyos (los de usted, sus socios) eligieron un padre rico, o un banquero o algo y no son una carga para nadie. Pero eso de ser viejo no puede ser. Cuando supe que tendrían que pagar por sus medicamentos pensé ole, ole y ole. Ya está bien de abusos. Por ejemplo, mis suegros suman entre los dos no menos de quince enfermedades crónicas. ¿Es eso normal? Claro que no. Que paguen, que paguen. Ah, ¿que mi suegra necesita ayuda continua por su invalidez? No pasa nada, joder, los hijos estamos para eso, para cuidar a los mayores. Si eso no podemos hacerlo porque no lo permite el trabajo nos jodemos en plan patriota. Y si estamos bien de dinerito (ya lo apuntó nuestra ministra de sanidad) lo pagamos nosotros. El Estado está para cuidar de los bancos. Claro que sí. Usted siga por este camino porque hoy nos han felicitado nuestros socios europeos. Y eso es lo que cuenta. Además, mi alegría ha sido inmensa al saber que entre recorte y recorte se han liado a porrazos con los mineros en Madrid. Puede sentirse orgulloso por ello. Que se pongan a trabajar. Tanto paseo, tanto paseo. O que estudien. No, eso no, eso es sólo para los que tengan pasta. Perdón, es que la alegría me nubla la mente humana. Hablando de estudios, señor presidente, ya le he dicho que tengo cuatro hijos y esto de los estudios me está preocupando un poquito. No me salen los números y todos no podrán estudiar en la universidad. Pero yo, español de pro, entiendo que los pobres no debemos estudiar. Si lo hacemos nos ponemos pesados, comenzamos a pedir explicaciones, a reivindicar nuestros derechos y eso no es bueno para gente como usted y usted es mi presidente. Tenemos que aprender que ustedes necesitan tranquilidad para sacar esto adelante. Ya les explicaré a mis hijos que las cosas son así. No se preocupe.
Señor presidente, qué emoción me ha producido escucharle meter un tijeretazo a los subsidios de desempleo y que sus amiguitos de partido aplaudiesen como locos. Me embarga la emoción. A esos vagos hay que darles duro. Son una lacra. A ver si se ponen a buscar trabajo de una vez. Qué es eso de estar parado, coño. Que se fijen en los banqueros, en sus esfuerzos, en lo que curran para que España se ponga al lado de los grandes. Si no tienen para pagar pañales que los pinten. ¿Y lo del IVA? Eso ha sido algo muy especial. Pienso en los millones de euros que vamos a desembolsar los españoles a favor del Estado y se me saltan las lágrimas. Gracias, señor presidente.
¿Por qué no arranca a las familias de los funcionarios, no sólo la paga de navidad, sino la de verano? Creo que están festejando la medida a lo grande. Ellos son tan españoles como el resto, señor presidente. Y negarles la posibilidad de colaborar un poco más es injusto. Mire, les paga un mes sí y otro no. Y ellos encantados.
Bueno, don Mariano, habrá notado que he escrito esta carta con un pelín de ironía. ¿No lo había pillado? Bueno, no pasa nada. Mire se lo explico en un pis pas:
Señor presidente ¿le importaría a usted irse a la mierda? ¿No es más importante quedar bien con sus compatriotas que con sus socios europeos? No me venga con la cantinela esa de esto es doloroso, pero no hay más alternativas. Es mentira, querido. Las hay, claro que las hay. Ni me diga eso de que no sabía con lo que se iba a encontrar. Haber preguntado, buen hombre. Además, se pasó usted mucho tiempo acusando al anterior presidente. Le decía que esto era una ruina. Así que lo sabía muy bien. Y no pegue usted a la gente. Lo normal sería que las calles estuvieran en llamas. Bastante aborregados estamos como para que, encima, nos den de leches.
Señor presidente, acaba usted de joder el futuro a millones de personas, tal vez a generaciones enteras mientras usted y los suyos siguen viviendo divinamente. Al menos tengan la decencia de no aplaudir por ello, tenga la dignidad (si es que les queda algo de ella) de aparentar cierta pena. Y, si es posible, piensen en lo que están haciendo. ¿Sabe, señor presidente? Usted se morirá como todo hijo de vecino. Y pasará a la historia como un verdadero cáncer de la sociedad occidental, como el causante de la más absoluta de las decadencias. Y se morirá, sí. Como yo. La diferencia es que yo (padre de cuatro hijos, que vive con una anciana en casa, que tengo que cuidar de mis suegros, que no llego a final de mes ni de milagro) me moriré con la conciencia tranquila. Y usted, aunque intente maquillar la cosa, aunque se trate de convencer cada minuto, morirá con gran lujo, pero sin pizca de dignidad humana. No se olvide de una cosa: cree que nos arranca la nuestra porque en su mundo todo se cambia por dinero y piensa que si nos lo quita nos despoja de nuestra condición, pero no, qué va, la tenemos intacta. Es la suya y la de los que aplauden rebajar el subsidio de desempleo la que ha desaparecido. Y no, por quitarla a otros, tendrá la suya. Que no, don Mariano, que no. Que la vida es corta, usted una marioneta y el mundo es mucho peor por culpa de personas como usted. Nos vemos en el puto infierno, señor presidente. Nos vemos allí.


11 Respuestas en “Gracias, señor presidente”

  • Salvador ha escrito:

    Con dos cojones, mis felicitaciones amigo.
    Saludos
    Salvador

  • Sarah ha escrito:

    BRUTAL. OJALÁ LO LEYERA DON MARIANO… INTENTARÉ DIFUNDIR TU CARTA TODO LO QUE PUEDA. MUCHA SUERTE COMPAÑERO,

  • Anita Noire ha escrito:

    Ni en el puto infierno. Ese lo habrán recortado y solo los VIHPs (very important hijos de puta) iran a él, así que resígnate a ser llanamente polvo y que estos, los VIPHs, se quemen junto a su puta madre.

  • MERCHE ha escrito:

    Yo lo voy a twittear … y seguro que le llega.. jejejejejje

    muakssssss

  • Juan ha escrito:

    Gracias pos tus palabras, me diste desgracia de la que me puedo reír.

  • El ruso ha escrito:

    Te leo con frecuencia hermano, no siempre es un oasis, diría que lo es las menos de las veces, pero me reconozco en los que escribes. Te debo una cervecita, estamos a un paso. Abrazos!

  • Fernando ha escrito:

    Brutal, directo al hígado. Ahora mismo lo comparto.
    Un abrazo, Gabriel.

  • Javier Riesgo ha escrito:

    UFFF Gabi,

    España esta llena de ladrones, sin ellos viviriamos mejor.Tenemos lo que queremos.
    ¿Estas medidas, realmente sirviran para algo o es otra patada al vacio.?

    Gracias chavalote, esto de tener cuatro hijos no me identifica nada de nada(tengo que practicar la ironia ). Un abrazo

  • Miguel ha escrito:

    Está bien que intentemos reir cada día, pero dando caña y mas caña, podremos derribar estas decisiones unilaterales del gobierno, así que amigos mios la unión hace la fuerza.
    Una cosa más amigo mío, no le des ideas a este presidente subidito de poder, que te toma la palabra que en broma comentas, (lo de cobrar un mes sí y otro no).

  • Sugel ha escrito:

    Se dice con insistencia que los hijos son prestados, pero la verdad es que no podemos dejar de amarlos y preocuparnos por ellos hasta que la vida se nos vaya de las manos. Quisiéramos que cada uno, desde el más pequeño hasta el mayor, tengan lo más indispensable en salud, cultura, educación y trabajo, así como en bienes espirituales y materiales para que la existencia no les sea adversa. Muchos padres de familia se sacrifican y luchan incansablemente para que sus hijos alcancen aunque sólo sea una parte de todo esto, porque el amor que les tienen, verdaderamente no conoce límites.

  • las artes ha escrito:

    Esta mujer completa sus ingresos con la ayuda de amigas y de trabajos de índole diversa cobrados en B (señor presidente, ¿quien emprende ahora? Comprenderá usted, ¿verdad?) y recurriendo a Servicios Sociales (la historia de servicios sociales con esta mujer da para otro post, Don Mariano. Bueno… da para un libro!) Y así lleva más de un año. Partíendose el alma. Un día tras otro.