Haciendo limpieza (*) (y III)

La calma llega cuando la fiebre cesa. El cansancio se deja sentir en las alcobas. Entre sonidos repetidos. Todo mezclado con una mirada nueva que delata sorpresa mutua. Ahora que pisas un territorio lejano tanto tiempo comienzas a entender. Los gestos ayudan a explicar. Los ojos fijos en un texto. La mente trabajando al máximo. Asimilando información uno, intentando aclarar ideas el otro. Cuanto tiempo perdido, pienso. Deslumbra la llama de una vela pequeña. Un abrazo fuerte. Ya te tengo. Ahora escucha. Si te quedas atrás no temas porque estaré vigilando.

(*)Texto encontrado en mi cartera y de autor desconocido. Si alguna vez lo escribí no lo recuerdo


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