Hombres, hombres, hombres

Con ellos:
– Nada, nada, tú ni caso. Lo único que quiere es liarte. Te quiero, guiso igualito que mi madre, para toda la vida y cosas así. Luego se le pasa, a los diez o quince minutos, como a las demás. Tú di que sí a todo, hazte el muerto, sonríe y a la cama. Pero no te creas ni una palabra, no seas gilipollas.
– Que no, que no, que lo único que quiero es pasar un buen rato. Punto pelota. A ver si te crees que soy tonto de baba, no te jode…
– Pero bueno, si es que estáis alelados con tanta filosofía en la cabeza. ¿Te la has trajinado ya o no? Eso es lo que importa. Venga, cuenta.
– Que no, coño, que tengo que buscar una buena oportunidad.
– Bueno, pues ahora ya es oficial. Otro que la ha cagado. Niño, otra ronda. Paga Romeo.

A solas:
(Tumbado. Boca arriba. Las manos enlazadas detrás de la cabeza. Las piernas cruzadas y estiradas. Solo se tocan los talones. Piensa en ella. Acaba de poner una excusa a sus amigos para no salir. Hay que joderse. Cómo explico ahora esto. Piensa. Le apetece dar un paseo por el parque con ella agarrada del brazo. Suena el teléfono. Se levanta y carraspea antes de contestar)
– No, estaba descansando, leyendo un rato. No, no, pero si quieres voy a por ti y damos una vuelta. Me parece estupendo. Hace tiempo que no voy al cine. Nos vemos.
(Corre hasta el cuarto de baño. Se afeita, toma un baño, se cepilla los dientes con cuidado. Elige una colonia a la vez que piensa que el amor no está reñido con una buena noche de sexo. Al contrario. Suena de nuevo el teléfono. Corre)
– No, no voy a salir, estoy reventado con tanta juerga. Pues si son tres le decís a una que se vaya a casita. Deja ya la bromita del Romeo de los cojones, no me hace ni pizca de gracia. Que no, que me quedo en casa.
(Se sienta en el sofá. Saldrá en diez minutos. Piensa en lo que le dirá cuando se encuentren. Pero, sobre todo, le da vueltas a lo que no les ha dicho a ellos. Sabe que debería decir la verdad a todos, que es lo mejor, lo único posible. Pasan diez minutos y sigue sentado. Cuando se levanta es consciente de que dirá una sola verdad. La que cree importante)
© De la imagen: Elena Kudryashova



Comentarios cerrados.