La frase del año y las preguntas de cada día

El pasado 25 de septiembre asistimos a un espectáculo aterrador. Madrid era lo más parecido al Madrid de la época franquista. La diferencia es que, entonces, todos los policías vestían de uniforme gris y, ahora, unos visten de azul y otros de paisano. El resto es similar. Sobre todo la leña que reparten y la chulería que gastan. Pero miren, a pesar de la batalla campal, a pesar de los heridos, a pesar de la vergüenza que uno pasa viendo estas cosas (que quede bien clarito que ver a los manifestantes más radicales destrozando y destrozando va en el mismo paquete bochornoso), a pesar de todo lo que quieran poner a continuación, lo verdaderamente alarmante es cómo juegan con nosotros en los medios de comunicación y desde el gobierno de España (a veces es lo mismo).
Hoy, todos se proclaman demócratas de los pies a la cabeza. Hoy todos denuncian la violencia, la intolerancia, la demagogia, la corrupción. Todos. Pero todos hacen gala de un cinismo y de una cara dura insoportables.
El mismo día en que la policía entraba en la estación de Atocha llevándose por delante a diestro y siniestro; el mismo día que las porras dejaban el cuerpo dolorido a cientos de personas; el mismo día que algún policía era agredido por una banda de idiotas que juegan a la revolución; ese mismo día, las cadenas de radio y televisión se lanzaban a preguntar si la audiencia estaba a favor de las cargas policiales, si les parecía proporcionada o no su actuación, si estaba justificada. Todo esto, claro, al módico precio de 2 € el mensaje o la llamada. ¿Cómo alguien que condena la violencia puede preguntar si te ha gustado el espectáculo? ¿Cómo pueden pedir una justificación cuando se trata de algo así? Todos estos que se la cogen con papel de fumar al hablar de violencia y se rasgan las vestiduras si lanzan al mercado un vídeo juego de soldaditos, se dedican a enfrentar a los muchos que se dejan con estas cosas. ¿Quién puede justificar lo que pasó el otro día? Nadie que lo piense mínimamente. Nadie. Pero la gente se lanza a contestar sin pensar en lo que hace y dice. Yo justifico que la policía arrase a esa banda de guarros. Y se queda tan ancho. La pregunta debería ser otra. ¿Cómo cree usted que se podría evitar todo esto? Pero, claro, para contestar esto hay que pensar. Y eso ya es otra cosa. Como siempre los medios de comunicación enfrentan al personal y, de paso, recaudan unos eurillos. Seguimos metidos en una espiral de la mitad contra la mitad. Y ya son unos años. Desde 1936 más o menos. Eso sí, ahora vamos de demócratas, de exquisitos y de gente razonable y pacífica.
Y ese mismo día asistimos al espectáculo de las declaraciones sorprendentes. Me quedo con eso de que allí había unos cuantos y que todos eran peligrosos como hienas hambrientas. Eso fue lo que vino a decir la señora Cifuentes.
No queda ahí la cosa. Creo yo que la frase del año es la que he escuchado decir al ministro de justicia: A la gente de la calle hay que escucharla, pero hay que obedecer a las urnas. Vaya, vaya, vaya. ¿Esto qué quiere decir? ¿El pueblo soberano es una urna? ¿Las urnas es el gobierno y aquí se hace lo que se me pone en el kiwi? ¿Si en las urnas ganan unos los demás no tienen derecho a protestar? ¿Las urnas serían las mismas después de subir impuestos, recortar todo y destrozar la vida de millones de personas? ¿Tenemos que obedecer y callar? Creo que es la declaración más fascista, intrépida y lamentable de los últimos años por parte de un ministro. Huele fatal y es desastroso. Aunque, siendo sincero, no esperaba otra cosa. Tal vez sea mejor así. Tal vez ha llegado la hora de quitarse disfraces definitivamente.
Una vez más nos arrancan desde el lenguaje y nos dan desde el mismo sitio. Estos señores parecen no saberlo. Igual si cerraran el pico y desmantelasen todo en silencio sería mejor para todos. Al menos no tendríamos que asistir a estos espectáculos propios de Uganda. ¿O debo decir España? Porque ya parecemos la marca blanca de los países africanos.
Ah, y el otro fumando puros. No me lo puedo creer. De verdad que no.


2 Respuestas en “La frase del año y las preguntas de cada día”