La gran metamorfosis

Creo que de un momento a otro puedo sufrir una gran metamorfosis. Ya veremos. Es que he aprendido que ser envidioso, vago y gilipollas es mucho más rentable y divertido. Pero no termino de decidirme por un modelo concreto y definitivo.
Una de las alternativas es ser muy vago y lloriquear quejándose por la gran cantidad de trabajo que tienes y, de paso, criticar el trabajo de los demás. Esta no está mal aunque el grado de idiotez que se arrastra me parece excesivo, un peso insoportable. Tengo la sensación de que, finalmente, todos saben el poco trabajo que tienes, que te dedicas a menospreciar la labor de todos sin ofrecer alternativas o soluciones, que lejos de ser imprescindible eres uno más y que el resultado es que eres un verdadero gilipollas para el resto. Funciona un rato. Hasta que se te ve el plumero.
Otra es ir por la vida de idiota. Esta funciona bien. Como eres tonto nadie se arriesga a darte trabajo, no se atreven por si les toca resolver problemas enormes. Las dosis de envidia que tienes que gastar son mínimas (salvo que seas irremediablemente envidioso) y te conviertes en un vago peligroso. A tipos así no hay quien les haga mover un músculo para trabajar. Pero claro, pasar por ser lo más tonto del mundo es una pena.
Una tercera alternativa es ser gracioso y divertido. Hasta que se percatan de la estafa, los que te rodean te van perdonando que seas vago, envidioso, gilipollas y muchas cosas más. Yo no soy gracioso, ni fumo droga, ni alterno, ni esas cosas. Lo tengo crudo para hacer ese papel. Además me parece de lo más aburrido. Fingir ser estupendo haciendo de bufón me parece muy patetico. De verdad. Que te admiren por algo como eso debe ser un coñazo.
No me gustan ninguna de las alternativas. Quizás las gran metamorfosis es otra. A lo mejor lo que tengo que hacer es ser mucho menos divertido, menos rentable. O nada de nada. Es posible que el mejor de los cambios no tenga que ver con ser más. Siendo menos, o siendo nada, igual me libro de tener que hacer el imbécil y de un ataque de envidia no deseado.
Me lo voy a pensar otro ratito. Como no me importa que los tontainas divertidos y envidiosos me saquen ventaja, lo dejo para otro día. De momento me voy a seguir compadeciendo de ellos. Son una penita enorme.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


5 Respuestas en “La gran metamorfosis”

  • Carmen Neke ha escrito:

    Eso, piénsate un poco más lo de la metamorfosis. Porque ese tipo de gente, más que pena da asco.

  • MERCHE ha escrito:

    Todo ese tipo de gente está por todos los sitios…lo mejor … como digo siempre.. es ser uno mismo…y que te quiten lo bailao…
    No se ha de ser como los demás, por o para un reconocimiento, ni ser idiota o tonto, para que no te den trabajo.. ni ser simpático y divertido.. ni nada por el estilo… cada uno es como es…

    PD. TU SI QUE VALES!!!!
    :)

  • Araceli ha escrito:

    Yo tambien creo que es mejor que lo pienses un poco mas.Ya sobran de esos personajes

  • Poma ha escrito:

    Pues eso, no pienses y que les…
    den ¡¡

  • montorelio ha escrito:

    He leído este fin de semana en un suplemento la frase de Píndaro: "aprende a hacerte el que eres". Y los demás…. bueno, son los demás. Si la metamorfosis no sirve para hacerte más el que eres… pues no merece la pena, ¿no?