Lo que siempre llamé felicidad

Hoy el mundo gira hacia el lado contrario.
El tiempo no suma. Todo va dibujándose con los trazos que fueron nuevos y envejecieron sin avisar. Los muertos vuelven a sonreír y todo está por llegar. Otra vez. Las ilusiones intactas, los viejos amigos recién conocidos.
Hoy el mundo gira en la dirección exacta.
Todo es como fue. Lo que ha sido tendrá que esperar para hacerse presente. Y todo gracias a que he decidido ser un poco yo. Sólo un poco, durante un tiempo corto, necesario, mío. Repasando lo que deseé ser antes de nacer y olvidé después del primer llanto consciente.
Tal vez esto es lo que siempre llamé felicidad. Tal vez es lo que la felicidad siempre demandó y no he sabido darle. Por fin hemos llegado a un acuerdo. Efímero, pero cierto.


2 Respuestas en “Lo que siempre llamé felicidad”

  • Anónimo ha escrito:

    Sí. Es cierto. Es la felicidad la que nos demanda, y no al revés. Y si no es así,debería ser.
    Todo es como fue, y el mundo gira en la dirección exacta.
    Genial, como siempre, G.
    Un abrazo.

  • Edda ha escrito:

    Si el mundo, el de cada uno, sigue girando del revés, la felicidad no se irá. Ser uno mismo es la mejor forma de que se quede.