Los pies en el suelo

– No te desesperes. La gente con dinero cree dar lustre a su idiotez si pone un intelectual en su vida. Le llevan a las fiestas para presumir, le enseñan como si fuera una atracción más. Algo así como la inevitable banda de jazz en el jardín que aburre a todo el mundo y termina tocando pasodobles para poder regresar. Tú cobra todo lo que puedas y deja los escrúpulos para cuando trates con los pobres de siempre.
– Pero llevo toda mi vida intentando evitar esta mierda. Desde niño quise ser escritor y no un mono de feria.
– No, hombre, no. Llevas toda la vida soñando con esta posibilidad. No te odies por ello ni trates de engañarte. Una cosa es lo que se dice en la taberna a cuatro infelices que van de bohemios y otra la realidad. Además, todos los que te critican te envidian.
– Joder. ¿Cuándo perdí la esencia de lo que quise ser?
– Tal vez nunca la tuviste. Todos tenemos un precio. Y todo. Hasta el talento lo tiene. Olvídalo.


3 Respuestas en “Los pies en el suelo”

  • Poma ha escrito:

    Que pena, y que verdad y que asco.

  • Edda ha escrito:

    “Tener los pies en el suelo no te impedirá tocar el cielo”. No consigo recordar de quién es esta frase.
    A veces esa es la única puerta. Si la dejamos entreabierta siempre podremos dar marcha atrás. Lo importante es no perder del anclaje.

  • Anónima ha escrito:

    Esto es exactamente lo contrario a su caso.
    Usted frente a miles de monos de feria faltos de integridad perdida por el camino que ni ellos mismos saben a dónde les lleva.
    Un saludo, Sr.Ramírez.