Luz

Tengo sobre la mesa en la que escribo una vela encendida. La luz. Es la forma de ver el camino, es la vida entera porque sin ella nada es posible, el refugio posible una noche en la que todo se comienza a distorsionar. La luz es luz.
La vela se consume mientras pienso en ello.
Llega Guzmán Ramírez. Se sienta y sopla para apagarla. Dos intentos. Otro de propina por si acaso. Un cordón delgado de humo se eleva mientras él observa. Sonríe al mirarme. Le pregunto. ¿Por qué lo has hecho? No te preocupes, papá. Si no puedes leer ya lo hago yo por ti. Los niños vemos mejor. Agarra su lápiz mordisqueado. Comienza a pintar. Tal vez nunca sepa lo emocionante que resulta algo así.
Nada para un crío de seis años.
Para el padre, el universo enrollado en el humo que aún queda y se eleva.
Tal vez, algún día, lea esto que escribo. Quizás lo comprenda.


2 Respuestas en “Luz”

  • Edda ha escrito:

    Los niños ven las cosas de una manera diferente. Son más simples y sinceros. Además consiguen que el humo de la vela se lleven los problemas por un momento. Con su sonrisa lo llenan todo. No es necesaria más luz.

  • A.R.N. ha escrito:

    muy bello