Más finalistas del I Premio de Microrrelatos “Renacer en un verso” (3ª semana)

Los nuevos finalistas del I Premio de Microrrelatos “Renacer en un verso” son los siguientes:

Categoría A:

HOMENAJE AL POETA
Pedro lo hizo con el caracol bajo el celaje, y Rafael sobre los ángeles. Pablo con los versos más tristes y Vicente después del amor. Jorge fue clamoroso, y Dámaso una
rama de avellano.
Vivir para siempre, amamantados de rima, no de loba. Inmortales a lo largo del tiempo. Estoicos y perennes son los versos del poeta. Capturar la belleza en pocas palabras. Inmortalizar frenesí, éxtasis y existencia en un instante. No morir jamás, sino vivir; vivir eternamente, vivir en la palabra. Resurgir infinitas veces en la pureza de lo sentido, recrear vivencias indelebles: renacer en un verso.
Autora: María L.

Para la posteridad
– A mí me gustaría que Dios me dijera que la vida es algo más que ese ya famoso circo de cenizas y piedra. Me gustaría, a veces, no tener que dejar la mente en blanco por llegar a desconocer que no hay ni pies ni cabeza, después de todo. Alguien que me dijera: esto sea, no es lo que creas. Me gustaría y me gusta envidiar a un muerto.
– Alberto ha muerto.
– Entonces lo que quiero es ganar de esa manera. También a mí me gustaría renacer en un verso y sacar de otro cien palabras, quién sabe, quizá inmortales.
Autora: Claudia L.

Equilibrio
Renacer en un verso y morir en el filo de la navaja dibujado por el destino.
Enamorarse de un santo o alienarse. No, eso es lo mismo. Desequilibrio.
Otra vez.
Renacer en un verso. A secas. No se me ocurre nada más hermoso. No le hacen falta adornos.
(Nota encontrada en el alféizar de la ventana desde la que iba a lanzarse su autor. Se le encontró celebrando algo que desconocemos en el bar de enfrente).
Autora: Macarena L.

Categoría B:

Nada que hacer
Ella se está muriendo y, desde lo alto, los dos observamos. La orquesta agoniza y el público sueña. Te siento temblar a mi lado, ¿ves lo mismo que yo? Para nosotros no hay silencio, sólo dolor en la oscuridad. Entonces se escuchan de nuevo los tenues violines y la soprano se levanta. Parece renacer en un verso, envuelta en luz y bruma. Siento tu mano apretar la mía. Ambos sabemos que es imposible, tú no eres ella. Y cuando acaba nos levantamos y huimos, pero nos persigue aquella última nota, mucho más
melancólica que las demás. No podemos hacer nada.
Autor: Luis M.

Decidido
Cerró la puerta frustrado. No se podía hablar con ella razonablemente. Se apoyó en la cama y se dejó caer. Había estado a punto de decirle algo terrible pero no pudo hacerlo delante del niño. ¿Porqué no se daba cuenta? Buscó el periódico pero se percató de que lo había dejado en el salón. Volvió a resoplar. Cogió el libro de Linda y lo empezó a ojear con desgana. Su interés fue aumentando paulatinamente hasta que se dio cuenta. Fue como renacer en un verso. Se levantó y con paso firme cruzó el umbral para no volver allí jamás.
Autor: Enrique M.

Tiempo Muerto
Yo era normal.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum, pum-pum… Tiempo.
Aunque, a veces,
Pum-pum…
…me paraba a pensar…
Pum-pum…
Pum-pum…
…quién era yo.
Pum-pum, pum-pum…
Pum-pum, pum-pum…
Pum.
Éste era el último, pensé.
Nada.
Nada.
Nada.
Nada.
Todo había acabado.
Pum-pum… Segundos.
Pum-pum… Minutos.
Pum-pum, pum-pum… Tiempo.
Renacer en un verso.
Autor: Héctor M.

El próximo lunes se publicarán los relatos finalistas de la semana en curso.


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