Menudo panorama

Cómo comienza y cómo termina un imperio lo conocemos gracias a Roma. Del resto no sabemos el modo en que comenzó o el final que espera. Y sabemos, gracias a los romanos, que ellos no eran conscientes de lo que pasaba, que su imperio se fue desintegrando lentamente mientras ellos seguían mirando el mundo desde lo alto de su sabiduría, desde su poder y desde su soberbia. No había una sola razón para que el imperio siguiese en pie. Ni una sola pizca de entusiasmo, ni una idea a la que agarrarse para continuar con un proyecto vacío. Los ricos eran ricos, comían, bebían y follaban. Mucho, todo. Los pobres eran muy pobres, no tenían esperanza y follaban para tener hijos que aportaran algo de riqueza a la familia. Mucho, también.
Yo no sé si esto les suena de algo. A mí sí. Me suena muchísimo. Me es muy familiar. A este cuadro le añadimos una pantalla de ordenador, grandes ciudades contaminadas, vehículos a motor y cosas así, y tenemos como resultado nuestro maravilloso mundo actual. Un mundo lleno de ricos y de pobres. Muy, muy ricos. Muy, muy pobres. Vacío de pensadores e ideólogos (¿dónde están los hombres y mujeres que antes sacaban las castañas del fuego a la humanidad entera a base de pensar y escribir lo que les pasaba por la cabeza?). Vacío de esperanza (¿quién sabe explicar y argumentar que todo esto no es una gran estafa vital?; ¿dónde coño están los dioses que todo lo pudieron en el pasado?). Un mundo injusto que está a punto de estallar.
Si no somos nosotros los que corregimos este desastre serán nuestros hijos. Si no son ellos serán nuestros nietos. Pero este mundo es imposible de vivir e, incluso, imposible de pensar.
Los políticos nos roban a manos llenas; los ejércitos disparan y defienden a quien deben sólo si la industria decide que así sea (por lo que nunca defienden a quien deben); los pensadores se desvanecen entre fundaciones que buscan rentabilidad de negocios lejanos a labores razonables para el ser humano; los curas roban o violan niños (ya sé que no todos; también un par de políticos son decentes). Nos desintegramos, apestamos a cadáver. Y algunos todavía corren para ganar tiempo y amasar algo más de riqueza a costa de los de siempre. ¿Para qué?
La única pregunta que queda por contestar es ¿cuándo? Yo creo que muy pronto, mucho antes de lo que cualquiera de nosotros puede imaginar. Hagan sus apuestas, damas y caballeros.


3 Respuestas en “Menudo panorama”

  • Edda ha escrito:

    Puf, no sé si quiero verlo. Lo que sea sonará y hará mucho ruido.
    Yo no apuesto. Pierdo siempre.

  • Pepito Grillo ha escrito:

    Bueno, pues tomemos unos cubatas y juguemos una partidita de mus. No quisiera que esto se fuera a la mierda y no me hubieras ganado en la vida.

  • A.R.N. ha escrito:

    eso, no dejemos cosas inconclusas ( las botellas de alcohol a medio tomar, los chocolates en la heladera sin comer, los amores sin declarar, la plata sin gastar). se chocan los planetas.