Nombres (4)

María.
Un día (no lo recuerda con nitidez) llegó tarde a trabajar, el bajo del pantalón no estaba perfectamente cosido, un mechón del flequillo no estuvo en su sitio e, incluso, no encendió su primer cigarrillo de la mañana por entero. Así, caminó hasta la tienda de comestibles. Antonio, un tendero amable y pulcro, atendió a María como si fuera una más. Ni siquiera buscó las monedas más lustrosas para entregarle el cambio. Nadie le cedió el asiento en el autobús. Su novio olvidó darle un beso al despedirse. Desde ese momento se le aclaró el azul de los ojos, dejó de mirar a los lados, se tatuó una sonrisa sin exageraciones y decidió llevar una vida de lo más normal. Perfecta.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


4 Respuestas en “Nombres (4)”