Nuevos finalistas del I Premio de Microrrelatos “Renacer en un Verso”

Los nuevos finalistas del I Premio de Microrrelatos “Renacer en un verso” son los siguientes:

Categoría A:

EL MAR, LA MAR
– No hay vocación transmisible cuando lo sentimental del oficio alcanza un punto barroco.- Dice el pescador que dejó de serlo. – Encontraremos mil ballenas varadas sin testificar el temblor marino.- Toma los prismáticos. Gravita sobre Isla Hormiga como un satélite y la isla se redondea. – No sobrellevamos la fuga del pirata malogrado en las películas. Sentirse pirata a media tarde, renacer en un verso sobre la mar: instantes que desaparecerán bajo un nuevo peso. – Musito “¿de dónde emerge semejante lobo bibliotecario?” Advierto su gesto pícaro, su Pasado obviado. “Navegante, no hay estela”, le digo al poeta que dejó de serlo.
Autora: Irene T.

LA –C- ircunferencia la cierras tÚ
El juego comienza ahora, mientras escribo.
“Quedé finalista. Te paso el link”
El juego comienza aquí, aunque no sé cuando ha empezado. Es un círculo vicioso.¿Te das cuenta? No sé cómo pararlo. Punto y seguido. Cierra los ojos. Escucha “Romeo and Juliet”… Cien palabras, pero podemos alargarlo. Cierra los ojos. Y continua. Lee: “No te veo. Bien sé”. ¿No entiendes que renacer en un verso es cuestión de un “escucha o lee esto que a mí me hace temblar”?
Sí. Este mensaje es para ti. Y continúa. Te espero en la esquina donde empezó todo en dos horas. Punto.
Autora: Marta F.

GÉNESIS
Y Dios descansó al séptimo día. Preparó el lugar de descanso y dijo: Sólo hablaré el día que el hombre me haga renacer en un verso. Los hagiógrafos no le escucharon (celebraban estar vivos), no tomaron nota y él sigue dormido. Sin saber lo que ocurre.
Autor: Víctor H.

Categoría B:

VIEJAS ILUSIONES
Seguía con ese libro entre las manos, los dedos arrugados acariciaban como si
intentara calmarlo. Ojos examinando veloces de renglón en renglón. Fruncía el
ceño, se removía en la silla y de vez en cuando sujetaba su mentón con un puño.
– Cariño, ¿por qué sigues clavado en esa silla?
– Creo que intento renacer en un verso.
– ¿Cómo?
– Pude hacerlo hace un tiempo, y el problema es que ya no soy la misma persona que lo leyó.
Autora: Ane Nekane B.

EN PRIMER, SEGUNDO Y TERCER LUGAR
Suena el teléfono. ¿Qué coño quieres ahora? Sólo necesito que me escuches. Cinco minutos, te lo juro. Él se enciende un cigarro. Ella apoya la espalda contra la pared del balcón. Espera. Tengo que irme. Yo sólo quería… Responde el pitido en la otra línea. Es siempre igual y ya no queda ni el deseo de renacer en un verso.
Sigue esperando. Hay mucho sol afuera. Y nada de viento, los árboles no se mueven. Hoy pasa, podría haber sido distinto. Pero las cosas siguen igual. No importa ya. Nada tiene nada que ver.
Autora: Maria B.

SEXOPOESÍA
Renacer en un verso sólo puede conseguirse alcanzando un estado maravilloso que se produce al unir la mente con un bolígrafo. Se agarra la herramienta, se acaricia con suavidad. La tinta fluye dejando una marca en el papel que irá creciendo al pasar el tiempo. Y llega el momento en que lo escrito toma forma única y exclusiva. Se recomienda mantener estas relaciones a diario.
Autor: Juan Mª F.

El próximo lunes se publicarán los relatos finalistas de la semana en curso.


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