Paralelo

El mecanismo se activa en cuanto abre los ojos. Lentamente, el mundo comienza a moverse. Los contornos de la habitación, que eran sombras un instante antes, reciben el nombre tras su mirada. El negro sobre negro es, ahora, el sillón que está junto a la ventana; un espejo que no refleja más que sombras, pero que con la primera claridad será el mismo chivato que ayer; el armario o la cómoda. El mundo se estremece porque le saben llamar.
Escucha su respiración. Sin compás, fragmentada, nerviosa. Prefiere levantarse a solas. Desayuna despacio, observando lo que tanto le agradó cuando le pertenecía, cuando el mundo no había que compartirlo con nadie. Su vieja tostadora, los cubiertos baratos que tanto le gustaron al verlos en la tienda. Mueve la mesa. Antes cojeaba. Ahora, no, Ahora es una mesa normal. Nada se puede caer. La que fue su mesa es corriente, ella es corriente, el mundo se mueve con otra cadencia. Y ella con la cadencia del mundo. A punto de caer a plomo.
Antes de salir, enciende la luz de la alcoba. Es la hora, no seas perezoso, dice como si realmente le importara algo su horario que ya es el de los dos. En el ascensor pulsa la tecla correcta y hace un gesto con los labios mostrando cierta contrariedad. Todo es exacto, piensa. Antes hubiera pulsado esa tecla sin saber hasta donde le llevaría el final de los tiempos. Cada minuto era el último minuto por vivir, por disfrutar.
A mitad de camino decide girar a la derecha. Justo al contrario. Sube al primer autobús que se detiene en la primera parada que ve. No se preocupa de saber dónde se dirige. El conductor, no sabe el tiempo que ha pasado, se levanta de su asiento y le dice que es la última parada, que se tiene que apear. Camina sin alzar la vista. Le parece escuchar el timbre de su teléfono. Con insistencia. Piensa tan rápido como puede. Procura no aturdirse. Piensa. Camina. Piensa. Llora sin saber qué es lo que le ocurre en realidad. Entra en un bar para tomar un café. Todas las mesas están ocupadas. En la tercera, una sola persona. Lee el periódico. ¿Le importa si me siento con usted? No hay una sola mesa libre. Por supuesto, señorita. Pasan unos minutos. ¿Le importa dejar de leer? Necesito hablar con alguien. Cierra el diario, lo deja sobre la mesa, alza la mano y hace un gesto al camarero pidiendo lo mismo que han tomado. Arrima la espalda al respaldo y espera en silencio. Me he perdido por el camino, ya no puedo decir que sea yo. Me he perdido. Ella habla. Él escucha.
En la mesa seis tazas. Se despiden. Recuerde lo que hemos hablado, señorita. Ni siquiera se dan la mano al despedirse.
Abre la puerta de casa. Le escucha decir que estaba preocupado, que esas cosas no se pueden hacer. Cosas que no se para a entender. Espera a que termine. Le dice que ha sufrido un ataque nervioso, que se ha perdido, que le ayudó un tipo en la calle, que ya ha pasado. Le va explicando, poco a poco, tan lento como llega el embuste a los labios. Quiero descansar, por favor, quiero ir a la cama y dormir. Antes de acostarse busca un papel para apuntar. En la vida toca caminar por donde uno puede. Lo importante es poder mirar a los lados y comprobar que el camino, el que realmente corresponde, sigue allí, intacto. Todos caminamos por dos lugares a la vez. Uno es el que nos permite sobrevivir. El otro es el que deseamos desde siempre. Allí siguen las ilusiones perdidas, los ideales que escondimos sin saber porqué, todo. Allí estoy yo. Cierra la libreta. Relaja los músculos del cuello. Intenta dormir.

© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


4 Respuestas en “Paralelo”

  • Edda ha escrito:

    El camino en paralelo está bien, creo todos tenemos uno. Pero si mantenemos la vista en él durante mucho tiempo, es posible que no veamos la curva que se aproxima en el camino que hemos trazado y nos la peguemos.
    Tu protagonista no le miente al volver. Realmente se ha perdido.

  • MERCHE ha escrito:

    La monotonía a veces puede ser peligrosa y hay que escapar de ella …..para no perderse y poder mirar a ambos lados…..

  • Araceli ha escrito:

    A veces, solo deseamos transitar por un camino que ya no existe….

  • Anonymous ha escrito:

    Profesor… hoy se perdió ud?? Y me viene con la camisa de ayer?? Duró demasiado el partido del Barca para ud?