Pequeñas reflexiones inconexas e inservibles

El futuro no se dibuja con los mismos trazos del pasado. Los arrastra como cimientos que son. Si se construyeron mal, nuestro futuro parecerá más un garabato que otra cosa criticado por todos. Si el diseño fue el correcto conseguiremos algo parecido a una obra de arte que nadie más que nosotros sabrá contemplar.

Tener mala memoria hace imposible decir mentiras. Tener mala memoria obliga a inventar las verdades.

¿Por qué es obligatorio que me quieran mis hijos, que no vean mis defectos o que les guste lo que digo? ¿Por qué nos imponemos algo tan manoseado como el querer? Lo que es obligado es amarse a sí mismo sobre todas las cosas. Lo demás viene después.

En el amor todo funciona como en la estadística. Se agarra una gran mentira, se ordena, se presenta como exacto y, a partir de ahí, nada es como se dijo.

Es un hecho que el mundo está lleno de gilipollas. Y lo peor de todo es que los gilipollas creen estar llenos de mundo.

El ser humano se diferencia del resto de animales por su posibilidad de perdonar al otro. Como no es capaz de hacerlo (sólo sabe de venganzas) decimos que se diferencia por su capacidad de reír. Tiene huevos la cosa.



3 Respuestas en “Pequeñas reflexiones inconexas e inservibles”

  • Edda ha escrito:

    Ahora entiendo lo que dicen de las hienas.

  • Gabriel R. ha escrito:

    ¿Qué dicen de las hienas?

  • Edda ha escrito:

    Dicen que su risa es característica y se reconocen entre ellas porque cada una tiene su propia voz. Además de que son animales carroñeros.
    No sé si algunos seres humanos se diferencian demasiado de determinados animales. Tu texto me hizo pensar en uno: La hiena.