Pulsar la tecla delete no es hacer un tachón febril

Ya casi nadie escribe en cuartillas. Ya casi nadie escribe a mano. En realidad, casi nadie hace nada sin un ordenador delante.
La cadencia del rasgo sobre el papel se ha cambiado por el ruido confuso de las teclas. La mecánica de la escritura aplastando la tranquilidad del pensar.
Nunca será lo mismo escribir con el aroma de la tinta pegado al juego de la muñeca que concebir un mundo enmarcado en un objeto. Vida o vacío.
La idea nerviosa llega haciendo que la vista se concentre en lo que aparece. Sin saber qué es. La pluma se agarra con más fuerza. Todo tiende a desaparecer. Primero son palabras mal colocadas. Siguen los tachones febriles. Los ojos cerrados para que la concentración sea mayor. Por fin, eso que sólo tú puedes decir de esa manera. Tranquilidad.


1 Respuesta en “Pulsar la tecla delete no es hacer un tachón febril”

  • Edda ha escrito:

    Me gustan los borradores. Porque en ese torbellino de letras se esconden las primeras ideas. Después se modelan y maquillan. Me llega un texto limpio. Perfecto para la tranquilidad del autor. Yo prefiero el caos. Se aprenden más cosas.