No morir en el camino

Repetir un movimiento agradable cada día, poder hacerlo sin problemas, aproximadamente en el mismo momento (cada día, también), respetando cada detalle casi con devoción, es una de esas cosas que convierten la existencia propia en algo inmenso. Infinito.
Limpiar las lentes de las gafas antes de leer o escribir, preparar la taza de té poniéndola sobre el plato y adornarlo con un par de pastas, dejar las plumas sobre el escritorio en un orden que nunca cambia (los que me conocen saben que soy maniático para todo y obsesivo con las cosas de escribir). Puede ser cualquier cosa. Pequeña, insignificante para otros. Pero algo que te hace sentir, comprobar, que sigues siendo tú mismo. A pesar de todo lo demás.
El día que un detalle desaparece, algo se viene abajo. El adiós causa angustia.
Puede morir tu padre, un buen amigo y la vida sigue. Son reglas del juego que entendemos aunque nos destrocen por estar asumidas antes de vivirlas. Pero morirnos por el camino no. Eso sí que no.
He leído las notas que había ido tomando sobre esto y aquello. En mi papel amarillo, con mi estilográfica cargada de tinta verde. Rotas las páginas inservibles las dejo a mi derecha. Sobre la mesa. Buen jazz. La luz del flexo discreta.
Comienza otro año que queremos convertir en otra vida. Deseamos que esas cosas grandes, vitales, sean de un modo diferente, que nos hagan rozar lo que entendemos cada uno de nosotros por felicidad. Queremos que nuestro existir arañe el sentido de lugares comunes. Y, sin embargo, no queremos ver que no es ahí donde está lo que nos prepara para sobrevivir. Es en ese gesto que nos diferencia, en ese entornar los ojos cuando quieres ver lo bello con precisión y que todos toman a la ligera o ni se fijan cuando se produce, en la forma de agarrar un libro convertido en un rito. En reducir el cosmos a uno mismo.
Para solucionar un gran drama siempre tendremos cerca a los amigos, a los que nos quieren. Dejar de hacer lo que eres no tiene solución.
Mi lista de intenciones para convertir este año en algo especial es pequeña. Sólo he anotado una cosa. No olvidar quién soy. Por eso lo primero que hago hoy al levantarme es sentarme frente a un papel amarillo, con mis plumas en el lugar de siempre, escuchar la música que más me gusta, escribir y esperar a que el mundo se ensanche cuando aparezca lo demás. Pero siendo lo que soy. Para que me reconozcan.
Feliz año nuevo.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


7 Respuestas en “No morir en el camino”

  • Sofía Serra Giráldez ha escrito:

    Estoy contigo en todo..salvo en algo. Cuando tiens que solcuionar un gran drama s´ñolo cuentas contigo mismo, con uno mismo. Noralmente todo el mundo desparece de tu entorno, pero aunque eso duela, es realmente importante que sea así, porque la solución sólo estriba en hacerlo uno mismo SOLO.

    Me ha recordado la fotografía, por todo, cielo, ángulo, árbol a una mía, sino que en la mia aparece alguien, que es mi hijo, ;). The fool on the hill la titulé.
    Feliz año nuevo, gabriel

  • Carmen Neke ha escrito:

    Gabriel, ese es el mejor propósito de año nuevo que he visto hasta ahora: seguir siendo uno mismo, o seguir intentando llegar a ser uno mismo en la medida de lo posible. Ni mejor ni peor. Tal cual.

    Feliz año recién estrenado.

  • Edda ha escrito:

    Ser fiel a uno mismo sin dejarse la piel en el camino es la mejor manera de sentirse satisfecho. Es un buen próposito y una difícil meta. No dejes nunca de intentarlo. Suerte en el camino.

  • Anonymous ha escrito:

    Los gestos, los de uno, los que tienen sentido propio en nuestro día a día, son los que nos diferencian, nos hacen únicos y nos dan seguridad. Hoy, mejor que ayer, se que sólo siendo así, mimando lo minúsculo de uno, se puede estar en paz. Y no es que se tenga que estar sólo con sus gestos para no perder la propia esencia, para nada,. Sólo que hay que saber y poder estar donde se quiere y con quién se quier, coservando esas pequeñas cosas que somos, sólo así seremos nosotros mismos para nosotros y para los demas . A veces para completar todo este círculo hay que aprender a eliminar lo que nos aniquila, nos ciega , y nos perturba. Feliz año y no olvides comprar 200 litros de tinta verde. Aquí, por sí acaso, te tengo reservados 100. Núria A.

  • Svor ha escrito:

    Qué caprichosa que es la vida. Se empeña en educarnos para que nos olvidemos quiénes somos realmente.
    Reconstruir el rompecabezas lleva tiempo y muchas veces nos damos cuenta de que algunas piezas se han perdido para siempre y otras ya no encajan. Aun así vale la pena reconstruirse, reencontrase, mirarse por primera vez en el espejo del alma.
    Es un excelente deseo y no hay que renunciar a el nunca, aunque nos lleve toda una vida.
    Feliz año! Feliz 2010.

  • Araceli ha escrito:

    Feliz año nuevo Gabriel.
    Que sigas siendo lo que eres por muchos años

  • Poma ha escrito:

    Excelente proposito.
    Feliz 2010.