San Martín para todos

Hoy celebramos con la familia el cumpleaños de Gonzalo Ramírez. Dieciséis años. Los cumplió el pasado día nueve, pero es hoy cuando le visitarán y le regalarán. Él suma dieciséis, yo un millón más o menos. Creo que le pasa a todos los padres del mundo. Cada año de un hijo pesa mucho más que trescientos sesenta y cinco días, mucho más. Te hacen un poco más viejo de lo que toca y bastante más incrédulo al pensar en cómo pasa el tiempo. Pero eso, fiesta, tarta y regalos. Es lo suyo.
El verano quiere llegar aunque las tormentas lo empapan todo. Eso y una temperatura mucho más agradable que otras veces a estas alturas del año. Esta crisis que amenaza con arrasar el sistema capitalista (una pena que no acabe con él para que pudiéramos empezar de nuevo, desde cero, acabando con una clase política patética, un sistema empresarial que se pisotea a sí mismo, reconvirtiendo a las clases medias en personas con una vida razonablemente feliz y dando a los bancos el puesto que les toca y no el de dioses intocables), la crisis, decía, debe ser que afecta a la mismísima naturaleza. Aunque, quizás, lo que está en crisis es el propio mundo e intenta explotar de una vez por todas.
Pero nosotros seguimos a lo nuestro. Nuestro dinerito, nuestro bienestar, nuestro corralito. Este es el mundo que les dejaremos a nuestros hijos. Menuda mierda.
Somos un rebaño que causa estupor. Nos están vendiendo que el mundo corre peligro porque el sistema financiero también lo corre y nadie mueve un dedo. Nos han estafado, muchos se han convertido en millonarios gracias a lo que nos han robado, millones de niños mueren al año de hambre, la desigualdad social en el mundo entero es terrible, y nos dicen que hemos hecho las cosas mal. Pues no. Aquí lo único que pasa es que los que más tienen quieren seguir teniendo y nos cargan con el mochuelo a los demás. Unos jetas. Unos mierdas.
Si hubieran repartido el dinero que han entregado a las entidades financieras y a las empresas mal gestionadas entre los ciudadanos de todo el planeta (sí, sí, africanos, europeos, americanos, oceánicos y asiáticos) seríamos millonarios (hagan cuentas con la información que encuentren en la red sobre esas cantidades). Esto es un asco. Hemos tenido que ayudar a los que nos roban bajo amenaza de ruina total. Hay que joderse. Lo dicho, esto es una mierda.
El nivel cultural de la población es preocupante. Es verdad que nunca hubo más universitarios que ahora, es verdad que la escolarización en algunos países es casi total, pero ¿de qué sirve tener gente en la universidad tragando como un pavo lo que escucha y sin pensar? Y eso es lo que nos convierte en una manada inofensiva. No hay pensamiento y la persona desaparece. No hay pensamiento y los cuatro mediocres que han sido hábiles o han tenido un golpe de suerte o han robado (esto, esto) manejan el mundo a su antojo. Pero nosotros no decimos ni hacemos nada porque no pensamos más que en nuestro bienestar. Un bienestar que significa levantarse todos los días para trabajar, poder tener ropa cara y comer caliente. Una mierda. Que es una mierda, coño.
Ahora bien, a todos los cerdos les llega su San Martín. Todos nos veremos en el puto infierno. Me gusta mucho la idea de cocerme por los siglos de los siglos en una caldera junto a Bush, Aznar, Zapatero y Obama. Y no descarto encontrarme con el Papa, el Dalai Lama y los predicadores televisivos del mundo entero. ¿Para qué querrá tanto dinero la gente, para qué querrán tanto poder? ¿Se les ha olvidado a todos estos que la van a a palmar dentro de un rato?
Pues ya he soltado lo que quería. Ahora voy a cantar el cumpleaños feliz a mi hijo Gonzalo. Y me lo pienso pasar de rechupete. A pesar de todo. Al fin y al cabo, yo duermo muy tranquilo y no tengo ningún miedo al infierno. Son estos mierdas los que creen que antes de llegar podrán negociar con su dinero si les cuecen más o menos. Y, que va, estos van a la cazuela común como está mandado. Ellos por ladrones y desalmados. El resto por pringados.


3 Respuestas en “San Martín para todos”

  • Edda ha escrito:

    Joé, Gabriel, cualquiera que te lea pensará que eres tú el que cumple años y no tu hijo, jaja.
    Al final, mientras otros siguen robándonos la cartera, a nosotros nos quedan esas satisfacciones personales. Ver como nuestros hijos cumplen años y seguir celebrándolo con ellos. Que al infierno se vayan otros antes que yo. A mí no me gustaría compartir caldera con ninguno de ellos.
    Muchas felicidades a Gonzalo.

  • Ana María Lozano ha escrito:

    Felicidades a Gonzalo. Un géminis… yo sé de eso. Lo soy. Felicidad es esos momentos familiares, afortunados los que los pueden disfrutar.
    “She”, maravillosa canción.

  • Pepo ha escrito:

    No tienes ni idea de hasta qué punto comparto tu opinión. Ni idea.
    Mi más sincera enhorabuena a la familia entera, què cony!