Segundas lecturas

Me pregunto si he cambiado o son los otros los que lo han hecho. Tengo la sensación de seguir siendo el mismo de hace quince, treinta años. Me miro en un espejo y sigo viendo al niño, al joven, al adulto, me reconozco haciendo cualquier cosa. Ya sé que es una ilusión. Todo cambia, incluso uno mismo, aunque hay cosas que siguen en el lugar exacto en el que estaban. Eso seguro. Más o menos escondidas, más o menos maquilladas, más muertas que vivas, pero están. Necesitamos lugares seguros para poder meditar, para poder mirar con cierta calma el entorno. Y esos lugares los tenemos dentro. Parcelas de nuestra conciencia que pisamos poco y que protegemos con lo que haga falta, como sea necesario. Renunciar a ellos es renunciar a uno mismo. Lo sabemos y por eso nos hacemos celosos de nuestras raices.
Quizás lo que ocurre cuando creemos que alguien cambia es que deja que entremos en un lugar que nunca antes enseñó. Y, por tanto, el que cambia es el que descubre. No el que muestra.Pienso en una segunda lectura de cualquier novela. Si hay literatura en esas páginas, cada vez que nos acerquemos a ellas, podremos descubrir cosas distintas. Si no la hay (literatura) descubriremos que aquello está vacío. Terminaremos descubriendo que todo era una estafa si es que no lo supimos desde el primer momento. Continúan siendo las mismas novelas. Es el lector el que se acerca de un modo distinto a ellas.
Algunas de las que más me gustaron nunca las he vuelto a leer. Creo que no me agradarían tanto como en aquella primera ocasión. Prefiero dejar las cosas como están. Otras las leo una y otra vez sabiendo que disfrutaré. Sin miedo.
Me pasa lo mismo con la gente. A veces prefiero quedarme en la superficie, en las conversaciones de cafetería. Otras, me gusta forzar la mirada para ir descubriendo un poco más, creyendo que merecerá la pena.Espero que hagan lo mismo conmigo. El que quiera que se quede en un territorio inofensivo, el que lo desee que fuerce la máquina, pero que nadie me acuse de cambiar. Que eso es muy cómodo y es hacer trampas. Creo.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


3 Respuestas en “Segundas lecturas”

  • Carmen Neke ha escrito:

    Los libros no cambian, y tampoco cambia la gente. Lo que cambia es nuestra percepción de las personas y de las lecturas, que se va haciendo más verídica cuanto más profundizamos en ellas.

    Me encantan las relecturas y las conversaciones a corazón abierto. Pero todo tiene su momento y su lugar, no pueden ser forzadas: y cuando por fin ocurren, son unos reencuentros maravillosos que te reconcilian por un rato con la vida.

  • Anonymous ha escrito:

    Hay que adentrarse en terrenos pantanosos. Las aceras bien asfaltadas, despejadas, rectas y sin mierda, son comodas, pero nada más, totalmente insulsas.

    Núria A.

  • Poma ha escrito:

    Como dice Carmennekke. Todo tiene su momento y su lugar… las relecturas y las conversaciones a tumba abierta.
    Añadir una frase de uno de tus personajes: "Primero las prisas por conocer, despues el miedo a saber"