Ser lo que no somos

Preguntamos sin cesar a otros. ¿Quién eres? Mostramos un falso interés perpetuo por los demás. En realidad, lo que escuchamos lo traducimos a lo que queremos que sea. Vamos amoldando la realidad a nosotros mismos. Anulamos lo que no nos interesa aunque lo tengamos enfrente. Agarramos con fuerza lo que nos gusta para sentirnos mejor, para poder creer que el mundo es distinto a lo que es.
Somos capaces de hablar sin cesar para que nos hablen, buscando una razón que, sencillamente, no existe. Intentamos arrimar a muchos junto a nosotros creyendo que así lo que pensamos es mucho más cierto. Y no. Decimos para que nos contesten eso, exactamente eso. Y nos contestan eso, exactamente eso. Pero la realidad sigue siendo la misma. Además, nunca nos acordamos de algo maravilloso. Y es que si alguien preguntase a otro lo mismo recibiría a cambio la contestación adecuada, lejana a la que recibimos en su momento. Y si no es así, ya la traducirían a su gusto.
Bah, nos pasamos el tiempo queriendo ser lo que no somos. Y convertimos la realidad es una enorme mentira. Aunque ella siga inmóvil, con terquedad, mirando con desdén nuestra pequeñez.


1 Respuesta en “Ser lo que no somos”

  • Edda ha escrito:

    Mostramos un falso interés temporal por los demás, más bien. Mientras nos ayuden a maquillar esa realidad. Después la única verdad es el desinterés. Triste.