Sobre el altar no queda nada

– Me acabas de prometer una vida entera.
– Y tú a mí.
– Pero entonces ¿ahora que debemos hacer?
– Olernos, tocarnos, escuchar lo que dice el otro. Esas cosas.
– ¿Querernos?
– Estar.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


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