Soledad

Soledad es falta de oxígeno. Ya se quedaron otros con el aire sin tenerte en cuenta. Lo poco que sobró se concentra en un espacio único que te han reservado sin consultar. Una chuchería envenenada.
Es la mirada puesta en promesas incumplidas que ilusionaron mientras fueron ciertas. Cuando aún estaban contigo, bajo el mismo manto. Tardas poco en descubrir que ese manto era el tuyo, al que todos se agarraban hasta hacerlo trizas. El suyo a salvo. Sentarse alrededor de la hoguera no significó nada. Ahora no hay nada que contar. El pasado no suma.
Es un desierto en el que sólo se ve un brote enano. De contorno duro; repleto de aristas, de trampas. Te mueves y lo percibes a tu lado, en ti. Porque la soledad significa que el yo es lo que queda. Tan arruinado como el universo. Un espejismo poblado por lo que fue, la luz deslumbrante exclusiva del que no conoce brújulas ni sabe fabricarlas.
Es el lastre del éxito, de la generosidad, del liderazgo, de la amistad, de la pelea, de lo conseguido, de lo prestado. Es lo que queda de otros en ti cuando dejaste de importar. Pero lo único que se tiene hasta llegar a la siguiente estación.
La caverna está preparada. Repleta como siempre estuvo aunque llena del polvo que deja el descuido. Lo mítico, lo eterno, lo imprescindible. Todo a lo que nunca se renuncia, lo que no traiciona jamás.


1 Respuesta en “Soledad”

  • Edda ha escrito:

    Llenamos la soledad de tantas cosas que nunca es completa. Además, siempre hay alguien esperando en la siguiente estación. Con una bombona de oxígeno si hace falta.