Solitarios, ignorantes y zumbados en la red

En internet está toda la información que uno pueda imaginar. Al alcance de cualquiera que disponga de un ordenador y conexión a la red. ¿Es esto bueno? ¿Sirve de algo?
Efectivamente, todo se puede encontrar a través de un buen buscador. Lo bueno y lo malo. Esa es la grandeza y la miseria de internet y de sus usuarios. Buscamos y encontramos. Pero lo estúpido es que creemos lo que nos llega en forma de páginas web sin control, sin regulación alguna. Si buscamos la predicción del día de nuestra muerte no tiene importancia. Cualquiera sabe que es una memez y si alguien no lo sabe significa que ni internet ni la enciclopedia británica podrá solucionar el problema del pobre majadero. Pero si buscamos algo importante la cosa cambia. Es muy normal que los enfermos intenten acceder a información que trate lo que les está matando. De eso sólo entienden unos pocos. Médicos y no todos. Encuentran una página que dice que lo suyo no tiene solución (escrita por alguien que tampoco la tiene) o que está chupado curar algo así (escrita por alguien dispuesto a sacar la pasta a quien se ponga por delante). La información se puede contrastar o no. Depende de los casos. Y los usuarios tragan con lo que les echan. ¿Sirve esto de algo? ¿Somos más listos por tener este tipo de información o mucho más ignorantes? En el caso de llegar a una página con contenidos ciertos y bien estructurados, el usuario se encuentra con un problema de difícil solución puesto que no entiende una sola palabra. ¿Dónde termina buscando lo que necesita o quiere leer? En las que entiende y han sido escritas por listillos, iluminados o usuarios que cuentan la batalla que ellos vivieron y no tiene porque ser útil para otros.
Hay usuarios que siguen creyendo en las relaciones que se establecen en la red. No negaré que existen casos en los que dos personas se han conocido a través de un chat y les ha ido de maravilla. Pero, a diario, se producen cientos de miles de contactos que llevan a pensar a los implicados que las relaciones interpersonales a través de una pantalla son maravillosas, mucho mejores que las que se pueden producir comprando el pan o bebiendo una estupenda copa de brandy en compañía de otros. La soledad, la imposibilidad de querer o ser querido, la falta de recursos para planificar una relación normal y corriente suele estar detrás de todo esto. Por tanto, podemos ser mucho más ignorantes y estar mucho más aislados agarrándonos a una pantalla de ordenador. El horror, vaya.
Además, son muchos los que están desdoblando su personalidad como si no pasara nada. En casa gritan como cochinos a sus esposas e hijos. Al interlocutor que se apoda tigresa33 o batman45 le pueden decir frases hermosas y redondas (copiadas y pegadas de alguna página hortera). Lo mejor de sí lo vierten en un lugar vacío, frente al que él o ella toma por la persona más encantadora del universo. A veces (casi siempre), esto ocurre sin que el internauta sepa si habla con un hombre o una mujer, si está chateando con Jack el detripador o con el jefe de pista del circo polaco. Solos, ignorantes y medio zumbados. Un panorama desolador.
Todo esto puede ser justo al contrario. Con dos dedos de frente cualquier artefacto, cualquier herramienta virtual o no, se puede y se debe manejar con solvencia. En manos de un loco un cacharro se convierte en un peligro. En manos de una persona normal un arma suele ser inofensiva.
En fin, que un idiota lo es con internet a mano o con una copia de las obras completas de Faulkner en la mesilla. Pues eso.


4 Respuestas en “Solitarios, ignorantes y zumbados en la red”

  • Edda ha escrito:

    Uy, casi aciertas. Soy funámbula. Todo el día en la cuerda floja, buscando el equilibrio.
    Ahora en serio. Cuánta razón tienes y cuántas veces me he planteado desaparecer.

  • Celina ha escrito:

    Gabriel, Amigo-Escritor, Hola!!!.
    Èso, pasa en la red…y,cada vez, màs.Grave, nooo?.
    Me gusta, leer-lo,Gracias. Un besito, Amigo.

  • Poma ha escrito:

    Pues si.
    Feliz verano

  • loreto castaedo ha escrito:

    Antes, un memo (o mema) tenía un radio de acción delimitado. Ahora no, ahora puede sembrar la estulticia de forma casi permanente e ilimitada. Y crear nuevos memos, a su vez…. Horrible, horrible, Ramírez. ¿Lo peor? Que en su globo superchachimegaguay, nadie se considera a sí mismo idiota, memo, adicto, falso….Todo va con otros, al idiota supremo le resbala…