sep 26 2011

Perspectivas

- Te odio. Detesto lo que representas. Y te deseo lo peor que alguien puede llegar a imaginar.
- Ni eres la primera ni serás la última.
- ¿Te sientes orgulloso de algo así? No tienes buen fondo. Eres muy malo.
- No, no me siento orgulloso. Pero te recuerdo que la que odias, detestas y pides una hecatombe, eres tú.
- No, si al final seré yo la culpable. Que cara más dura.
- Cada barco debe aguantar su vela. Son las reglas del juego, querida.


ago 18 2011

Punto y final

A María Papetti

- Falta un disco. El que compré el mes pasado. Y todos los recuerdos.
- Si quieres los tuyos tendrás que devolverme los míos. Y todo el amor que sentí por ti.
- ¿Amor? ¿De qué recuerdos crees que hablaba? Me refería a las fotos y cosas así.
- No me extraña que quieras dejarme. Somos de mundos diferentes.
- No, somos del mismo, pero te empeñas en decir tonterías y convertir las cosas en quimeras.
- Tu disco está en el mueble de la entrada. Donde lo dejaste. Junto a un sobre que te parecerá que está vacío, pero que está lleno de recuerdos. Adiós, querido. Adiós.



may 24 2011

Dientes de león en el cruce de caminos

- Pide un deseo y sopla. Venga.
- Si lo hago nadie podrá hacerlo nunca más. Es imposible volver a poner las cosas en su sitio. Tan sólo quedará una ramita pelada.
- Pero tu deseo se cumplirá. Y eso es lo que quieres ¿no?
- Te estoy diciendo que sólo quedará una rama pelada y que no habrá marcha atrás.
- Te pones imposible. Trae. Ya lo hago yo.
- ¿Qué has pedido?
- Estar a tu lado toda la vida. ¿Qué te parece?
- Pues que necesito encontrar un diente de león ahora mismo para pedir un deseo. Es urgente.
© De la imagen: María Holguera


may 21 2011

Esto cómo se come

- ¿Soy importante en tu vida?
- Lo único que deseo es morir antes que tú. ¿Contesta eso a la pregunta?
- No lo sé.



may 18 2011

Cristales de distinto colores

- Estoy feliz. Creo que he encontrado al hombre de mi vida.
- ¿Qué te hace pensar algo así? Eres una insensata. ¿La tontería esa de las mariposas en el estómago? ¿No puedes dejar de pensar en él? ¿Has dejado de comer?
- No, no. Nada de eso. Lo único que pasa es que, al irse, me dice hasta mañana. Nunca dice adiós.
- Qué tontería. Anda, vamos que tenemos prisa.
- ¿Tú que tal vas con Alberto? ¿No te ha vuelto a llamar?
© De la imagen: Elisa Caro