feb 1 2011

Traicionando al tiempo

Los recuerdos son traicioneros. Y son traicionados por sus dueños.
Recordamos a la chica más guapa del instituto. Cuando nos encontramos con ella, veinte años después, se derrumba un mito, una parte de nuestra vida, nosotros mismos notamos cómo el suelo deja de sostener el peso de los años. Ni fue tan maravillosa ni ahora es tan horrible. Ni tan buenos tiempos pasados vivimos.
Nos inventamos una vida. Gran error. Otra cosa bien distinta sería inventarnos (a nosotros mismos) cada día. Pero desde lo que somos y no desde una fantasía estúpida.
El presente es traicionero cuando llega desde el embuste. Y es traicionado por el que lo vive pensando que puede escapar de sí mismo.