feb 27 2010

Cumpleaños

El próximo domingo este blog cumplirá un año desde que es La Vida del Revés. Y yo cuarenta y seis. Él vive gracias a mí y yo, en buena parte, gracias a él. Termina el primer año con el contador de hits cerca de los cuarenta y siete mil registros (cosa que no está nada mal para una página de este tipo). Acabo este año con cinco o seis canas en el poco pelo que va quedando (nunca tuve canas, pelo creo que sí), menos fuerza para levantar niños y llevarlos de aquí para allá, la vista algo más cansada y la cabeza amueblada más a mi gusto.
Me gustaría poder decir que este ha sido el mejor año de mi vida. Pero no lo ha sido. Así que me conformo con haber dicho lo que recogen los seiscientos veintiséis textos publicados desde el año dos mil cinco.
Y como estoy de enhorabuena (me siento muy satisfecho del trabajo que he logrado hacer), aquí dejo algunos de mis preferidos. Por supuesto, con buena música para acompañar. Yo me los voy a leer. Si alguien quiere acompañarme…

© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


Dexter Gordon – For All We Know

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Aerosmith – I Don´t Want To Miss a Thing

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Charlie Haden & Michael Brecker – Travels

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Jacques Loussier – Minuet in G major

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Oscar Peterson and Nelson Riddle – Round Midnight

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Gwyneth Herbert – The Very Thought of You

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ene 24 2010

Treinta y seis horas

Treinta y seis horas sentada en el sofá. El portátil sobre los muslos. Una película tras otra. No más de docena y media de palabras cruzadas con él. Ha perdido la noción del tiempo, de la comodidad. Incluso de estar, realmente, viva.
Mañana tomará el autobús urbano como si no pasara nada. Llegará a la oficina, tomará café con los compañeros, dilatará las horas, encontrará una excusa perfecta para salir mucho más tarde de lo razonable. No habrá pensado apenas en él. Eso lo hará cuando esté regresando.
Pero hoy siente cómo se pega el calor de ordenador portátil en los muslos, detesta el día que decidió dejar todo por él, niega que eso sea lo que le corresponde. Treinta y seis horas sentada en un sofá. Una película tras otra. Sin descanso.
Toma un sorbo de café mientras escucha el sonido de la lluvia. Es lo único que reconoce como verdadero entre esas cuatro paredes. Él aparece en escena. Un libro en la mano, sin afeitar, despeinado. Acaba de despertar.
– ¿Quieres que vayamos a dar una vuelta?
– No se me ocurre una idea peor. Lo que deseo es desaparecer del mapa.
– Tal vez si tomamos el aire nos venga bien.
Accede. Media hora después caminan bajo el paraguas. Se mienten uno a otro, se hacen promesas que al formular suenan mentirosas. Llegan, incluso, a caminar agarrados de la mano. Se encuentra acorralada. No hay salida.
Un autobús pasa junto a ellos. Les salpica agua sucia. Él se queja. Los pies empapados. Y ella sonríe reconociendo un aliado. Sabe que es dentro donde el mundo es otro.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


ene 24 2010

Todo en orden

Suena la música de Jacques Loussier. Gymnopédie nº 1.
Los ruidos se mezclan. Satie convertido al jazz, el motor de la lavadora centrifugando, el llanto de Gimena que comprueba (una vez más) que es la pequeña de la casa, el sonido de una cuerda que hace girar los mecanismos porque alguien tiende la colada en el patio de luces, el punto de la estilográfica recorriendo el papel.
Domingo. Día de espera. Cada cosa en su sitio.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano